Setsuo Miyamoto es un bombero y asesino en serie del mundo de Fire Force que, tras ser declarado no culpable por demencia en un juicio, se transforma en un “Hombre de Llamas” pero logra conservar parte de su conciencia.
Setsuo Miyamoto fue en el pasado un bombero que acabó cometiendo una serie de asesinatos consecutivos.
Su caso se volvió especialmente conocido porque se cruzan en él crimen, locura y la misteriosa combustión humana que asola el mundo de Fire Force.
Tras su detención, fue sometido a un juicio en el que se ordenó una evaluación psiquiátrica.
El resultado de esta evaluación llevó al tribunal a declararlo no culpable debido a su estado mental.
Sin embargo, inmediatamente después de ese veredicto, Miyamoto sufrió una combustión humana espontánea y se convirtió en un Hombre de Llamas.
A diferencia de la mayoría de estos seres, consiguió mantener su ego y su voluntad, lo que lo volvió aún más peligroso.
Al transformarse en Hombre de Llamas, Setsuo Miyamoto no perdió del todo la razón.
Aunque su cuerpo estaba dominado por el fuego, su mente seguía siendo parcialmente consciente y agresiva.
En lugar de quedar reducido a un monstruo sin pensamiento, conservó recuerdos y una identidad clara.
Esto le permitió utilizar sus llamas de forma más estratégica y violenta que otros casos similares.
Su estado lo llevó a desatar el caos, atacando mientras ardía y resistiéndose a ser detenido.
Este comportamiento lo convirtió en un objetivo crucial para las compañías especiales de la Brigada de Bomberos.
Finalmente, Miyamoto fue asegurado por la Quinta Compañía de la Brigada Especial de Bomberos.
Allí fue tratado menos como una víctima y más como un sujeto de estudio.
En las instalaciones de la Quinta Compañía se le sometió a experimentos con distintos tipos de fármacos.
El objetivo era analizar y modificar el comportamiento de sus llamas, así como su capacidad de control.
Como resultado de esos experimentos, Setsuo Miyamoto desarrolló la habilidad de concentrar el fuego en puntos específicos de su cuerpo.
Llegó a ser capaz de disparar las llamas de forma precisa, como un proyectil o un rayo ígneo dirigido.
Este nivel de control era inusual para un Hombre de Llamas, lo que lo hacía tanto un recurso de investigación valioso como una amenaza potencial.
Su condición mostraba que la línea entre humano y infernal podía volverse muy borrosa cuando intervenían la ciencia y los fármacos.
Durante el conflicto entre la Octava Compañía y la Quinta Compañía de la Brigada Especial de Bomberos, Setsuo Miyamoto fue puesto en juego.
En esta confrontación su poder se convirtió en un factor peligroso en el campo de batalla.
Pese a sus nuevas capacidades, la lucha terminó con su derrota.
Fue Arthur Boyle, caballero aspirante de la Octava Compañía, quien finalmente le dio el “descanso de alma”, es decir, lo purificó y puso fin a su existencia como Hombre de Llamas.
Con su “soul relief” a manos de Arthur Boyle, la historia de Setsuo Miyamoto concluye como la de un criminal trágico.
Su caso deja una fuerte impresión dentro del mundo de Fire Force al combinar crimen, enfermedad mental, combustión humana y manipulación científica del fuego.
💬 Discusión de la comunidad
Habla de este anime con personas a las que de verdad les importa.