Ryuo Sukuna es un poderoso y antiguo yokai marino de alto rango que gobierna los siete mares y reside en el Palacio del Dragón, dentro del universo de Kamisama Kiss.
Aunque su apariencia y presencia resultan intimidantes, mantiene actualmente una relación amistosa con Nanami Momozono y su entorno.
Ryuo Sukuna es un yokai de clase alta que domina los siete mares y vive en el Palacio del Dragón.
Se le considera una entidad temida y respetada, casi regia, dentro del mundo espiritual marino.
A su lado siempre están dos babosas de mar que lo acompañan como séquito cercano.
Además, cuenta con un sirviente yokai con forma de anémona de mar, que lo asiste en sus asuntos en el Palacio del Dragón.
En el pasado desarrolló un profundo rencor hacia Tomoe, a quien culpa de haberle robado su ojo derecho.
Este incidente marcó su relación con Tomoe y lo llevó a intentar capturarlo.
Con el tiempo y tras muchos incidentes, Ryuo Sukuna termina estableciendo una relación amistosa con Nanami Momozono y los demás personajes.
A pesar de su carácter orgulloso, muestra rasgos de nobleza y cierta bondad, sobre todo con aquellos a quienes considera más débiles o inocentes.
En una ocasión le fue arrebatado el ojo derecho por Tomoe, lo que se convirtió en la causa principal de su odio hacia el zorro yokai.
Movido por ese resentimiento, intentó encerrar a Tomoe dentro de una concha, pero su plan fracasó.
El ojo derecho sustraído fue incrustado en el cuerpo de Yukiji.
Más tarde, ese mismo ojo fue heredado por Nanami Momozono, sin que ella fuera consciente de ello en un inicio.
Cuando finalmente se extrae el ojo del interior de Nanami Momozono, ya estaba muy deteriorado.
Se encontraba desgastado hasta el punto de tener el tamaño de una simple bola de pachinko, además de estar completamente seco y marchito.
Justo después de este episodio, Tomoe recuperó unas prendas confeccionadas por Kamehime para Ryuo Sukuna.
Este gesto hizo que Ryuo Sukuna devolviera el ojo a Tomoe sin causar más daño, marcando un punto de inflexión en la relación entre ellos.
Tras muchas idas y venidas, malentendidos y tensiones, Ryuo Sukuna dejó de lado su rencor.
A partir de entonces, se volvió mucho más cordial y cooperativo con Nanami Momozono y sus aliados.
A primera vista, Ryuo Sukuna parece una figura inaccesible y distante.
Su poder, su rango y su aura imponente hacen que muchos se sientan intimidados.
Sin embargo, también muestra una faceta sorprendentemente amable.
Llegó a salvar a Nanami Momozono cuando estaba a punto de ahogarse, demostrando que no es indiferente al sufrimiento ajeno.
En otra ocasión, intervino para rescatar a una anciana que casi era atropellada por una bicicleta.
Estos actos revelan que, bajo su dureza, tiene un fuerte sentido de responsabilidad y cierta compasión.
Con los seres que considera más débiles, puede mostrarse extremadamente altivo y dominante.
Su forma de hablar y de actuar con ellos suele ser mandona y orgullosa, como corresponde a un rey del mar.
No obstante, frente a su esposa Kamehime, su actitud cambia por completo.
Es un marido muy dedicado y la relación cotidiana de la pareja es en general muy armoniosa.
Aun así, Ryuo Sukuna tiende a decir cosas fuera de lugar o comentarios imprudentes.
Esto provoca que Kamehime se enfade con él con bastante frecuencia, dejándolo completamente superado y sin saber cómo reaccionar.
Relación con Tomoe
El vínculo entre Ryuo Sukuna y Tomoe comenzó marcado por el odio.
La pérdida de su ojo derecho a manos del zorro yokai fue una humillación que no pudo olvidar durante mucho tiempo.
Su intento de encerrar a Tomoe en una concha fue la expresión más directa de su deseo de venganza.
Sin embargo, el fracaso de ese plan, sumado a los posteriores acontecimientos, fue debilitando su resentimiento.
El momento en que Tomoe recuperó las prendas hechas por Kamehime para Ryuo Sukuna fue clave.
Este acto de buena voluntad contribuyó a que Ryuo Sukuna decidiera devolverle el ojo, aunque ya estuviera en muy mal estado.
Con el tiempo, el odio frontal se fue transformando en una relación más tolerante y hasta cooperativa.
Aunque conserva su orgullo, Ryuo Sukuna deja de ver a Tomoe únicamente como un enemigo.
Relación con Nanami Momozono
Nanami Momozono fue, sin saberlo, portadora del ojo derecho de Ryuo Sukuna.
Esto la colocó en el centro del conflicto entre él y Tomoe.
En un inicio, la relación entre Ryuo Sukuna y Nanami Momozono estuvo envuelta en tensión e incomodidad.
Sin embargo, sus actos de valentía y bondad terminaron ganándose la confianza del rey del mar.
Después de superar diversos conflictos, Ryuo Sukuna pasó a tratar a Nanami Momozono de forma amistosa.
Llega a ver en ella a una deidad digna, a pesar de su aparente fragilidad humana.
Relación con Kamehime
Ryuo Sukuna está profundamente unido a su esposa Kamehime.
Se muestra muy atento con ella y su relación conyugal es descrita como muy buena en el día a día.
Kamehime le confeccionó ropa especial, que se convirtió en un elemento importante en la reconciliación con Tomoe.
Ryuo Sukuna valoró mucho que Tomoe se tomara la molestia de recuperar esas prendas.
Aunque la ama sinceramente, Ryuo Sukuna tiene la mala costumbre de decir cosas que la molestan.
Por eso, Kamehime se enfada con él con regularidad, y él acaba desconcertado y apabullado por su carácter.
Compañeros marinos
Ryuo Sukuna siempre va acompañado por dos babosas de mar que actúan como sus asistentes.
Estas criaturas lo siguen con fidelidad y son una parte reconocible de su séquito.
También cuenta con un yokai anémona de mar que funge como sirviente.
Este yokai se ocupa del servicio en el Palacio del Dragón y lo ayuda a gestionar su dominio sobre los siete mares.
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