Shōta Igarashi es un estudiante de segundo año en la Escuela Secundaria Kitamachi y nieto de Heisuke Igarashi. Es el as del club de fútbol y compañero de clase de Mino Saito, por quien siente un amor callado, creyendo que, por su timidez, ella es inalcanzable. Aunque sueña con ser futbolista profesional y mudarse a la ciudad, tras acercarse a la familia Saito, comienza a valorar la importancia de su tierra natal y expresa ganas de devolver lo recibido a su pueblo. Es respetuoso y trabajador, destacándose tanto en deportes como en estudios. A través de diversas experiencias junto a Mino y la familia Saito, fortalece su relación con ella hasta casarse y asumir el cuidado del huerto de manzanos familiar, mostrando una fuerte conexión con sus raíces.
Shōta tiene un peinado puntiagudo y se caracteriza por sus dientes afilados, lo que le da una apariencia ruda o "peligrosa" a primera vista.
A pesar de su aspecto externo, es extremadamente inocente y educado, mostrando respeto incluso hacia sus mayores.
Es un joven amable y considerado, siempre actuando con pureza de corazón.
Nieto de Heisuke Igarashi, Shōta creció en su pueblo natal rodeado de valores familiares.
Se ha criado valorando el trabajo duro y el sentido de responsabilidad hacia sus antepasados y la comunidad.
Es un deportista sobresaliente, especialmente en fútbol, donde es el as del equipo escolar.
Además, tiene buenos resultados académicos, siendo valorado tanto por sus compañeros como por los profesores.
Su compañera de clase es Mino Saito, por quien siente una profunda atracción y cariño.
Convive y se relaciona frecuentemente con la familia Saito, en especial con Shozo Saito e Ine Saito, quienes lo ven como un posible compañero ideal para Mino.
Tiene una relación cercana con su abuelo, Heisuke Igarashi, quien lo guía y apoya.
Cuando ayuda a limpiar el granero de la familia Igarashi con Shozo, Shōta revela su sueño de convertirse en futbolista profesional y también manifiesta su intención de algún día restaurar el campo de su abuelo, independientemente de su destino deportivo.
Primeros Enlaces con la Familia Saito
Durante un torneo deportivo entre barrios, Shōta conoce a una versión rejuvenecida de Shozo e Ine Saito. Una semana después, al entregar un recado de su abuelo a la familia Saito, descubre que Mino Saito es nieta de Shozo e Ine, iniciando así un vínculo especial con ellos.
Acercamiento a Mino
Shōta comienza a compartir momentos con Mino, estudiando juntos en restaurantes y, gracias al apoyo de Shozo, logra invitarla con éxito al baile de la fogata durante el festival escolar. Además, acompaña a Mino como asistente en el viaje de recién casados de Shozo e Ine, lo que acelera su relación sentimental.
Reflexiones sobre el Futuro
Durante la limpieza del granero familiar, Shōta expresa su deseo de mudarse a la ciudad para perseguir su carrera como futbolista profesional. No obstante, también reconoce el valor de su tierra natal y anhela, en algún momento, hacerse cargo del huerto de manzanas de su abuelo como muestra de agradecimiento y orgullo familiar.
Desenlace y Futuro
Hacia el final de la historia, Shōta aprende de Shozo y Ine el manejo y cuidado del huerto de manzanas. Finalmente, se casa con Mino Saito y juntos heredan el cuidado del huerto, viviendo felices y unidos. En la última escena, cincuenta años después, aparecen como ancianos, encontrando juntos una manzana dorada en el huerto, marcando un emotivo cierre para la historia.
Es valorado y apreciado tanto por la familia Saito como por su propia familia y la comunidad local, siendo considerado un hijo ejemplar y un joven con gran sentido de responsabilidad.
💬 Discusión de la comunidad
Habla de este anime con personas a las que de verdad les importa.