Hasaba Nanako es una joven hechicera maldita afiliada al grupo de Suguru Geto, que utiliza un teléfono inteligente como medio para su técnica innata y se ha convertido en maldiciente a una edad muy temprana tras ser rescatada de un pueblo rural donde fue brutalmente maltratada.
Nombre: Hasaba Nanako
Sexo: Femenino
Edad: Aproximadamente 16–17 años
Ocupación: Hechicera maldita (maldiciente), seguidora de Suguru Geto
Primera persona que usa para referirse a sí misma: “watashi” (equivalente a “yo” en femenino formal)
Doblaje (voz original): Matsuda Satsumi
Actriz de imagen real: Yagi Miki
Nanako tiene el pelo rubio recogido en dos moños altos, dando una estética de chica moderna y llamativa.
Suele vestir uniforme de marinera con un cárdigan color crema por encima; en la historia precuela aparece con una blusa blanca en lugar del uniforme completo.
En el Arco del Incidente de Shibuya cambia ligeramente su look, dejando crecer los mechones delanteros y ondulándolos como tirabuzones, acentuando su aire de “gal”.
Su estilo general es el de una adolescente urbana y coqueta, algo chocante si se contrasta con su naturaleza violenta y su papel como maldiciente.
Nanako es una chica de carácter fuerte, boca suelta y con una forma de hablar muy directa y callejera.
Tiene modales y expresiones típicas de “chica popular”, sin demasiados filtros al expresar lo que siente.
A pesar de su dureza, también muestra inquietudes muy propias de su edad: quiere comer crepas en la calle Takeshita y disfrutar lugares de ocio llenos de gente, algo que contrasta con el rechazo de Suguru Geto hacia los no hechiceros.
Es intensamente devota a Geto: para ella, lo que él diga define lo que está bien y lo que está mal, incluso llegando a afirmar que si él decide que el blanco es negro, entonces será negro.
Muestra una actitud completamente despreocupada hacia el asesinato cuando se trata de combate.
Al igual que Geto, desprecia a los no hechiceros y los llama “monos”, sin verlos como personas dignas de respeto.
Nanako nació y creció en un pueblo rural muy aislado, tan perdido que ni siquiera aparece en los mapas.
Allí, tanto ella como su hermana gemela Hasaba Mimiko fueron víctimas de un maltrato extremo e inhumano por parte de los habitantes del lugar.
Desde muy pequeñas, las gemelas sufrieron abusos constantes, segregación y violencia, en parte por su naturaleza relacionada con la hechicería.
En ese ambiente, los hechiceros eran tratados como monstruos o parias, algo que marcó profundamente la visión de Nanako sobre el mundo y sobre los no hechiceros.
En septiembre de 2007, Suguru Geto acudió al antiguo pueblo para investigar y exorcizar maldiciones relacionadas con desapariciones extrañas y muertes.
Durante esta misión, encontró a Nanako y Mimiko encerradas y sometidas a abusos, y decidió rescatarlas y ponerlas bajo su protección.
Desde ese momento, Nanako se quedó al lado de Geto sin dudarlo.
Lo ve como su salvador absoluto y la persona que les dio una nueva vida fuera de aquel infierno rural.
Debido a ese pasado, tiene una mezcla de resentimiento profundo hacia los no hechiceros y una dependencia emocional muy marcada hacia Geto.
A una edad aproximada de 15 años ya se había convertido en maldiciente, dispuesta a matar personas mediante maldiciones sin remordimiento.
Nanako utiliza un teléfono inteligente con funda de orejas de conejo verde claro como medio para activar su técnica innata.
Aunque los detalles exactos no han sido explicados en profundidad, se sabe que su poder está relacionado con la fotografía.
De acuerdo con la explicación que da Sukuna Ryoumen, su técnica consiste en afectar de alguna manera al objetivo fotografiado.
Hay una escena en la que Nanako se fotografía a sí misma y, justo después de recibir daño, este se “anula”, como si hubiera revertido o cancelado la herida mediante la imagen.
Además de emplearla para defensa y restauración, da indicios de que puede usar su técnica de forma ofensiva, proyectando efectos dañinos sobre los objetivos capturados en su teléfono.
El uso de un smartphone como canal refleja su modernidad y contrasta con el carácter más tradicional de muchas otras técnicas de hechiceros.
Respecto a su formación en hechicería, no está claro cuánto la instruyó Suguru Geto.
Sin embargo, el hecho de que tenga lagunas de conocimiento sobre conceptos técnicos como los “vínculos” sugiere que su educación formal como hechicera fue incompleta.
Para Nanako, Geto no es solo un líder, sino la figura central de su mundo.
Él es quien la rescató del abuso en su pueblo y le ofreció un propósito y un lugar al que pertenecer junto a su hermana Mimiko.
Su devoción es tal que adopta sin cuestionar su visión de los no hechiceros, a quienes llama “monos”, y justifica cualquier acción mientras sea en su nombre.
Ella misma lo expresa de forma extrema: si Geto dice que algo blanco es negro, para ella será negro.
Es importante destacar que Nanako no se siente atraída tanto por la ideología de Geto como por él como persona.
Lo sigue por gratitud, cariño y admiración, más que por una reflexión profunda sobre sus ideas.
En combate, está dispuesta a matar por él sin vacilar, actuando como maldiciente sin remordimiento.
Su lealtad le da una determinación muy fuerte, pero también la vuelve emocionalmente vulnerable a cualquier cosa que afecte a Geto.
Nanako siempre va acompañada de su hermana gemela Hasaba Mimiko.
Las dos comparten el mismo origen traumático y la misma devoción por Suguru Geto, hasta el punto de funcionar casi como una unidad.
Con otros miembros del grupo de Geto, su relación es más tensa.
Por ejemplo, con Manami Suda y Toshihisa Negi las cosas no fluyen tan bien, y se insinúa que ha habido momentos cercanos al conflicto directo.
Manami Suda se unió a Geto en parte porque lo considera un hombre atractivo, y aunque eso también es una forma de admiración, el enfoque es distinto al de Nanako y Mimiko.
Ese matiz de motivaciones diferentes genera fricciones: Nanako percibe que ellas no comparten exactamente la misma devoción “pura” hacia Geto.
En cambio, con Miguel Oduol y Larue no parece haber una enemistad marcada, a pesar de que también están allí por razones más personales que estrictamente ideológicas.
Es como si Nanako aceptara mejor a quienes, aun admirando a Geto como individuo, no compiten directamente con su vínculo emocional con él.
En la obra precuela, Nanako se enfrenta a Kiyotaka Ijichi, quien comenta que ella “todavía es una niña”.
Esa escena refuerza la idea de que, aunque tiene apariencia de chica adolescente común, es una maldiciente capaz de matar sin dudar.
Durante el Arco del Incidente de Shibuya tiene varias apariciones relevantes, donde se aprecia la evolución de su diseño (como los tirabuzones en el flequillo) y el uso de su técnica con el smartphone.
Su contraste entre apariencia juvenil, actitud de “chica de ciudad” y naturaleza violenta la hace destacar entre los seguidores de Geto.
Nanako expresa abiertamente el desprecio que siente por la forma en que fueron tratadas las hechiceras en su pueblo.
Resume su resentimiento diciendo algo equivalente a: en una aldea tan perdida que ni sale en los mapas, los hechiceros reciben un trato terrible, y la gente de ciudad no tiene idea de lo que eso significa.
También deja claro cómo ve la moralidad cuando afirma que el bien y el mal le dan igual, y que esos conceptos son cosa de otros.
Para ella, lo único que importa es lo que diga Suguru Geto: si él decide que algo está bien, lo está, y si decide que está mal, también.
En un momento, se dirige a Mimiko con un comentario muy típico de su carácter, preguntándole si cierto sujeto no le parece “repulsivamente molesto”.
Es una muestra de cómo mezcla lenguaje desenfadado, rabia adolescente y violencia real.
El autor de la obra comentó que Nanako es un tipo de personaje que “probablemente sería evitado por los otakus”, aludiendo a su personalidad agresiva y su estilo de chica popular.
Aun así, su diseño y su compleja relación con Geto la han hecho muy llamativa para muchos fans.
La actriz de voz de Nanako, Matsuda Satsumi, también da voz a Tsubasa, un personaje que aparece en la historia “Pecado reverso de los peces jóvenes”.
Además, es hermana gemela de Matsuda Risae, quien interpreta a Hasaba Mimiko, lo que añade un toque de meta-simetría a las gemelas dentro y fuera de la ficción.
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