Kami es un dios del cielo y el padre de Guri, conocido por su comportamiento irresponsable y su imagen muy alejada de la de una deidad respetable.
Kami ocupa el rango de dios en el mundo celestial y ejerce su autoridad con total libertad.
Sin embargo, su forma de actuar se parece más a la de un padre desastroso que a la de un ser divino.
Su pronombre personal es «yo» en un registro sencillo y cercano, lo que refuerza su aire despreocupado.
A pesar de su condición de dios, se muestra descuidado y poco digno, generando una fuerte disonancia con su título celestial.
Kami utiliza sin reparos su estatus divino para hacer lo que quiere.
Actúa de forma egoísta y caprichosa, sin pensar demasiado en las consecuencias.
Sus acciones arrastran de manera inevitable a quienes lo rodean.
Este hábito de involucrar a otros en sus líos hace que sea visto como una molestia, sobre todo en el cielo.
Los demás ángeles tienden a evitarlo.
Su reputación de causar problemas es bien conocida, y muchos prefieren mantener las distancias para no verse afectados.
Aun así, bajo esa fachada de «padre desastre», existe una chispa de responsabilidad.
De vez en cuando muestra que entiende mejor de lo que aparenta lo que ocurre a su alrededor.
Kami es el padre de Guri, y esa relación define gran parte de su papel.
Aunque no es el mejor ejemplo de figura paterna, sigue siendo, al fin y al cabo, su «padre».
A su manera, comprende los sentimientos y la naturaleza de Guri.
No siempre lo demuestra abiertamente, pero tiene una intuición acertada sobre lo que ella necesita.
Consciente de sus propias limitaciones como padre, decide confiar en otra persona.
Reconoce que Seiji Aino entiende y apoya a Guri mejor que él en muchos aspectos.
Kami llega incluso a inclinar la cabeza y pedirle a Seiji que se encargue de Guri.
Este gesto muestra una rara humildad en él y revela el cariño y la preocupación que siente por su hija, aunque sea de forma torpe.
💬 Discusión de la comunidad
Habla de este anime con personas a las que de verdad les importa.