Noa Izumi es una de las protagonistas de Mobile Police Patlabor, una joven agente de la Policía Metropolitana de Tokio y piloto principal del Ingram Unidad 1 de la Segunda Sección de Vehículos Especiales, conocida por su carácter recto, su amor por los labor y su notable crecimiento de aficionada entusiasta a profesional madura.
Nombre: Noa Izumi
Género: Femenino
Fecha de nacimiento: 17 de diciembre de 1978
Edad: menor de edad en su primera aparición en el manga; cumple 20 años durante la historia
Estatura: 155 cm
Grupo sanguíneo: A
Rango: Agente de policía
Lugar de origen: Tomakomai, Hokkaidō
Profesión: Policía, piloto de labor policial, posteriormente piloto de pruebas
Afiliación principal: Segunda Sección de Vehículos Especiales, Segunda Unidad, Departamento de Seguridad de la Policía Metropolitana
Función: piloto del Ingram Unidad 1, puesto de avance
Vehículo personal: Honda Super Cub C50 de 50 cc; durante su traslado a la planta de Hachiōji usó bicicleta
Clubes escolares: baloncesto en secundaria, tenis de mesa en bachillerato
Aficiones e intereses: los labor, la conducción, el entrenamiento práctico con su unidad
Actriz de voz: Miina Tominaga
Noa es una chica menuda, de pelo corto castaño y rizado, con una imagen muy juvenil y enérgica.
Su diseño siempre destacó por unas cejas marcadas, una característica que sus creadores consideraban esencial para su personalidad visual.
Es originaria de Tomakomai, en Hokkaidō, y creció en una familia que regentaba una licorería.
De ahí viene tanto su gran tolerancia al alcohol como cierta familiaridad muy natural con el ambiente de las bebidas.
En el manga, cuando aparece por primera vez todavía es menor de edad.
Mientras asistía a la academia preparatoria de policía, trabajaba a tiempo parcial en una empresa de seguridad y ya mostraba su fuerte sentido de la responsabilidad al reprender a un hombre que insistía en ofrecer alcohol a una menor.
Antes incluso de su destino oficial, en esa obra de construcción llegó a coincidir con Captain Kiichi Gotō y con su futura superior.
Ese detalle subraya que su entrada al mundo de la Segunda Sección de Vehículos Especiales no fue casual, sino casi una cita con su destino.
Tras terminar el bachillerato, dejó Hokkaidō y se mudó sola a Tokio para ingresar en la escuela preparatoria de policía.
Su pasión por los labor era tan intensa que entró en la Policía Metropolitana con el objetivo claro de ser destinada a la unidad de labor.
Después de pasar por la escuela policial del Tercer Distrito Costero, o por la academia correspondiente en la versión del manga, fue destinada a la Segunda Sección de Vehículos Especiales, Segunda Unidad.
Allí recibió la responsabilidad de pilotar el Ingram Unidad 1, una tarea que acabaría definiendo toda su carrera.
Durante más de tres años sirvió en esa unidad.
En la novela, para el otoño de 2001 fue transferida junto a Asuma Shinohara a una nueva división de desarrollo de equipamiento dentro de la sede central.
En la segunda película ya se encuentra en comisión de servicio como piloto de pruebas en la planta de Hachiōji de Shinohara Heavy Industries.
En la versión de acción real, más adelante trabaja como piloto de pruebas exclusiva del departamento de desarrollo de labor de esa misma empresa.
Noa es, en esencia, una persona honesta, directa y con un fuerte sentido de la justicia.
Tiene una forma de pensar sencilla y muy franca, algo que la hace cercana y encantadora, pero también la lleva a chocar con posturas demasiado rígidas o burocráticas.
Fue criada con mucha libertad, y eso se nota en su forma espontánea de actuar.
Aunque suele ser ejemplar y responsable, también es incapaz de tragarse sin más ciertas decisiones formales cuando siente que son equivocadas.
Por eso, pese a que su valoración en el trabajo era excelente, llegó a discutir con superiores sobre políticas de seguridad.
Como resultado, acumuló tres amonestaciones disciplinarias.
Es alegre, vivaz y bastante transparente con lo que siente.
Al mismo tiempo, puede ser algo impulsiva y, cuando se ve acorralada, saca una energía explosiva que resulta decisiva en combate.
Su contraste con Asuma Shinohara es uno de los ejes del personaje.
Ella es abierta y recta; él, más irónico y retorcido.
Noa no parece pensar demasiado en su propio atractivo.
De hecho, después de rechazar a alguien que intentó ligar con ella en la calle, fue capaz de comentar por su cuenta que “en el mundo hay gustos para todo”.
Tiene una imagen algo marimacho y poco preocupada por la coquetería.
Aun así, su carácter luminoso y su rostro agradable la hacían bastante popular, hasta el punto de contar con admiradores secretos entre los miembros del equipo de mantenimiento.
En una escena de la primera película, cuando Asuma Shinohara se la lleva a la fuerza para hablar seriamente con ella, los mecánicos reaccionan con una sonora protesta.
Ese detalle deja claro que Noa despertaba más simpatías de las que ella misma imaginaba.
Aunque empezó a beber legalmente al alcanzar la adultez, su resistencia al alcohol es extraordinaria.
Puede mezclar cerveza y sake, beber más que casi todos sus compañeros y seguir fresca a la mañana siguiente.
La explicación que da la obra es que su padre la acostumbró a acompañarlo en la bebida.
La cronología de esa anécdota es algo sospechosa, pero la propia historia bromea con que es “mejor no hacer preguntas”.
Eso sí, cuando se emborracha mal, su comportamiento puede volverse complicado.
No se desploma con facilidad, pero sí puede ponerse desagradable o grosera.
Noa es una amante de los labor de pura cepa.
No se trata solo de admiración infantil: tiene una afinidad natural con las máquinas y un talento real para pilotarlas.
Ese vínculo se hace especialmente fuerte con el Ingram Unidad 1.
En la versión animada lo apoda Alphonse, nombre que ya había dado antes a varias de sus mascotas fallecidas.
En el manga incluso llegó a escribir su propio nombre en la máquina.
Además, tendía a preocuparse en exceso por cualquier daño que pudiera sufrir su unidad, como si se tratara de un ser querido.
Su forma de pilotar es muy física e intuitiva.
Le encantan las maniobras finas y las tareas delicadas, aprovechando el sistema de trazado de movimiento para enseñar al Ingram a hacer lazos, figuras con cuerda o manipular mandos pequeños con gran precisión.
Con el tiempo, esa práctica constante convierte su control del Ingram en algo casi orgánico.
Una superior llegó a admirar que lo manejara como si fuera una extensión de su propio cuerpo.
Noa sobresale sobre todo en el combate cercano y en el uso corporal del labor.
Su estilo no es brutal ni impulsivo como el de Isao Ohta, sino técnico, flexible y muy ligado a la movilidad del Ingram.
En el manga, tras recibir observaciones sobre el potencial del Ingram, amplió su repertorio hasta incluir movimientos comparables a llaves, técnicas de inmovilización y arresto adaptadas a labor.
Ese refinamiento la convirtió en una piloto de altísimo nivel.
En varias ocasiones ha demostrado una capacidad especial para resistir situaciones extremas y remontar peleas casi perdidas.
Eso se ve con claridad en la lucha contra el Tipo Cero de la primera película y, sobre todo, en su enfrentamiento final contra Griffon en el manga.
Allí logró plantar cara a un rival muy superior en prestaciones.
Finalmente derrotó incluso a una versión de Griffon con el limitador desactivado.
Después del combate, su Ingram quedó destrozado.
Sin embargo, había esquivado cada golpe decisivo por márgenes mínimos, evitando daños mortales, y Captain Kiichi Gotō calificó la batalla como una “victoria aplastante” de Noa.
Aunque es excelente pilotando, Noa no destaca con las armas de fuego.
De hecho, tiende a evitar disparar siempre que puede.
Con el revólver-cañón del Ingram su puntería es pobre, y con la escopeta antidisturbios también duda demasiado antes de abrir fuego.
Esa vacilación le ha permitido resolver situaciones sin disparar, pero también ha generado problemas tácticos.
En el manga se explica que su indecisión al disparar acabó siendo aprendida por el propio sistema del Ingram.
Por eso la máquina reflejaba una especie de titubeo al apuntar.
Ni ella ni Asuma Shinohara lo habían detectado al principio.
Más tarde incluso Captain Kiichi Gotō comentó que, en su caso, no usar armas era casi la decisión correcta.
Su amor por el Ingram es tan fuerte que a veces roza lo parcial.
Le cuesta aceptar con objetividad máquinas más modernas o distintas, algo que la vuelve un poco “madre orgullosa” de su labor.
Cuando probó un modelo pensado como evolución práctica del Ingram, fue incapaz de valorarlo con plena frialdad.
Isao Ohta llegó a reprocharle que un piloto de pruebas debe juzgar sin favoritismos.
También llamó “barato” a un modelo de prueba económico.
Y al malinterpretar un comentario de Asuma Shinohara sobre una posible sustitución del Ingram, se presentó por su cuenta ante Captain Kiichi Gotō para protestar contra la decisión.
Más adelante, al pilotar un modelo avanzado superior al Ingram, reaccionó con visible rechazo.
Incluso lo llamó “esta cosa”, para desesperación de los ingenieros presentes, porque en el fondo seguía sintiendo que nada podía reemplazar a su unidad original.
Noa adora la mecánica, pero no siempre se lleva bien con la parte de software.
Esa característica se desarrolla sobre todo en el manga.
Allí se muestra que puede tener problemas con configuraciones iniciales o con sistemas muy automatizados.
En cambio, en las producciones animadas maneja sin dificultad la configuración y operación de los labor, e incluso enseña a otros a hacerlo.
Le incomodan especialmente los sistemas que corrigen demasiado los movimientos del piloto o amplían la percepción humana más allá de lo normal.
La idea de que la máquina “piense” por ella o se mueva con una determinación ajena a su propio cuerpo le resulta antinatural.
Aun así, no rechaza el progreso por completo.
Comprende que ese desarrollo hace a los labor más útiles, aunque reconoce con cierta melancolía que su gusto por la conexión directa entre cuerpo y máquina quizá sea “de otra época”.
Desde joven destacó por su capacidad atlética.
Tiene facilidad para el deporte y en secundaria jugó al baloncesto, aunque su baja estatura la llevó a abandonar ese camino.
En otra fuente se indica que en bachillerato pasó al tenis de mesa.
Ese cambio encaja bien con su complexión ligera y su agilidad.
También se la muestra como alguien excepcionalmente resistente al mareo.
En el manga soportó un simulador brutalmente configurado mejor que otros aspirantes e incluso mejor que su propio comandante, pidiendo más movimiento cuando otros ya habían vomitado o abandonado.
La persona que mejor entiende a Asuma Shinohara es, probablemente, Noa.
Por eso suele estar muy presente también en su vida privada, no solo en la profesional.
A medida que avanza la historia, ambos profundizan su vínculo de forma clara.
En varias versiones de la obra se sugiere o se afirma que su relación terminó siendo íntima tanto en lo personal como en lo laboral.
Con mujeres de perfil más elitista o impecable, como ciertas superiores o colegas brillantes, Noa puede sentirse algo cohibida.
Ese detalle añade una vulnerabilidad muy humana a su energía habitual.
En la versión de acción real posterior, se menciona que ella y Asuma Shinohara se convirtieron en compañeros “en lo público y en lo privado”.
La obra deja entrever así una evolución romántica que en otras versiones se sugiere con más sutileza.
Uno de los rasgos más interesantes de Noa es cuánto cambia con el tiempo.
Empieza como una chica enamorada de los labor, impulsiva y algo idealista, pero termina siendo una profesional mucho más consciente de lo que implica la justicia.
En una de sus frases más recordadas afirma que no quiere seguir siendo solo “una chica a la que le gustan los labor”.
No quiere refugiarse en ese gusto ni depender emocionalmente de él.
Ese pensamiento resume su crecimiento.
Ya no se conforma con amar las máquinas: quiere ser una policía madura, responsable y capaz de sostener sus convicciones con realismo.
En la etapa posterior ya no está tan aferrada al Ingram como antes.
Sigue siendo importante para ella, pero ha aprendido a separarse de la fascinación juvenil para avanzar como adulta.
Su peinado en la secundaria era largo, y más tarde se lo cortó por un motivo explicado en material adicional.
La imagen más conocida del personaje, sin embargo, es la del cabello corto y rizado.
Cuando se siente abrumada por información o por una situación incomprensible, en sus primeras etapas llegaba a exclamar que se le “volvía esponjosa la cabeza”.
Ese tic verbal desaparece con relativa rapidez conforme madura.
Tiene gustos culinarios muy marcados por su origen en Hokkaidō.
Es especialmente exigente con el salmón y desprecia el de baja calidad, hasta el punto de negarse a comer ciertas preparaciones corrientes.
Por eso, entre los onigiri de tienda de conveniencia, prefiere el de copos de bonito antes que el de salmón.
Incluso sería capaz de comerse el de otra persona, sobre todo si esa persona fuera Asuma Shinohara.
En una misión en alcantarillas llegó a vestir uniforme de verano combinado con botas impermeables muy altas.
Es un detalle menor, pero bastante recordado por los fans.
También existe la broma de que se parece a otro personaje femenino de una obra distinta del mismo autor.
Ese guiño forma parte del pequeño folclore alrededor del personaje.
Durante su etapa en la Segunda Sección de Vehículos Especiales fue objeto de entrevistas para televisión y radio.
Incluso dentro del mundo de la obra se publicó un fotolibro dedicado a seguirla en servicio y en su vida cotidiana.
En un borrador de guion de la tercera película se mencionaba además que había sido utilizada para un póster de reclutamiento policial.
Eso encaja perfectamente con su imagen pública de agente joven, simpática y carismática.
En el diseño inicial, sus cejas eran un elemento no negociable para el equipo creativo.
La intención era conservar un aspecto vivaz, expresivo y claramente humano.
Su apariencia básica mantuvo durante mucho tiempo un aire muy juvenil.
Sin embargo, en la segunda película se la rediseñó con rasgos y expresiones más adultas, reflejando su crecimiento interior.
Entre las referencias visuales mencionadas por los creadores figura la cantante Mariko Nagai.
Aunque el dibujante no la conocía al principio, después consideró que su imagen encajaba tan bien con Noa que pasó a usarla como inspiración parcial.
Años después, la propia cantante comentó públicamente su recuerdo afectuoso de Mobile Police Patlabor.
Ese cruce entre creadora e inspiración quedó como una curiosidad entrañable para los seguidores de la serie.
En la continuación de acción real aparece otra mujer llamada también Akira Izumino, interpretada por Erina Mano.
Es la tercera piloto de la Segunda Unidad y su nombre, escrito con los mismos caracteres que el de Noa, provoca frecuentes confusiones.
Esta nueva Akira no es Noa, aunque la asociación sea intencional.
Se la presenta como una jugadora extrema, casi adicta, con el casillero lleno de consolas, periféricos y videojuegos.
Cuando pierde, sobre todo en juegos de lucha, se obsesiona con la revancha y arrastra a todos a su alrededor.
También tiene una personalidad muy ensimismada, por lo que su compañero de apoyo suele burlarse de ella diciendo que seguramente no tiene amigos.
Su habilidad de pilotaje es altísima, comparable a la de Noa.
Pero el mal estado del viejo Ingram de esa época hace que se rompa con facilidad cuando ella lo exige de verdad.
Además, conduce una Vespa para ir al trabajo.
El paralelismo con Noa funciona como homenaje, aunque ambas sean personajes distintos.
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