Tatsuma Suguro es el decimoséptimo líder de la secta Myōda y padre de Ryuuji Suguro, recordado como un monje excéntrico y poco convencional. Aunque posee el rango de gran sacerdote, no forma parte de la Orden de los Caballeros de la Cruz Verdadera ni ostenta el título de exorcista, razón por la cual muchos ponen en duda su actitud y lo apodan "monje impío". En el pasado, la vida de su esposa fue salvada por Shirou Fujimoto, lo que motivó a Tatsuma a confiarle secretamente la espada sagrada de la secta. Juró romper el ciclo de secretos y maldiciones familiares para proteger a la siguiente generación. Tras una serie de enfrentamientos con Saburouta Toudou y el despertar del Rey Impuro, Tatsuma, gravemente herido, acaba confiando su fiel espíritu Karura a su hijo Ryuuji y decide dedicarse al cuidado de su esposa tras estos eventos.
Tatsuma Suguro luce como un monje tradicional de mediana edad. Su porte suele reflejar cierto descuido: habitual en trajes de sacerdote, se le puede ver con rasgos faciales relajados, especialmente cuando bebe o se divierte. Su semblante, aunque amigable, rara vez muestra la severidad propia de su cargo.
Es conocido por su conducta extravagante y despreocupada, alejada de lo esperado para el líder de la secta. Le gusta beber desde temprano y coquetear con las maikos, evitando suposiciones y reuniones formales. Su actitud ha provocado desconfianza entre los miembros de su secta e incluso resentimiento por parte de su propio hijo.
Pese a su aparente flojera, Tatsuma es profundamente altruista. Siempre ha ocultado pesados secretos… no por egoísmo, sino por proteger a sus seres queridos y liberarlos de viejas cargas.
Como líder histórico de la secta Myōda, Tatsuma se convirtió en el decimoséptimo cabeza, sucediendo a su padre tras el fatídico “Noche Azul”. Desde entonces, cargó con el legado de sellar al Rey Impuro junto con Karura y de mantener secretos solemnes. Su familia inmediata incluye a su esposa Torako Suguro, quien administra la posada Toraya, y a su hijo Ryuuji Suguro, fiel aspirante a exorcista.
- Llama de Karura
- Sello devorador de fuego
- Sello de polvo llameante
- Llama destructora
- Sello de fuego purificador
Posee habilidades excepcionales en técnicas de fuego espiritual, siendo capaz de invocar y manipular la poderosa llama de Karura y ejecutar sellos exorcistas avanzados, aunque nunca adquirió formalmente el título de exorcista.
- Esposo de Torako Suguro (propietaria de la posada Toraya).
- Padre de Ryuuji Suguro.
- Relación compleja y de respeto encubierto con Shirou Fujimoto, a quien confió un gran secreto tras un fatídico encuentro.
- Mantiene un vínculo sobrenatural con Karura, un espíritu guardián transmitido por generaciones en la familia Suguro.
- Entre los niños de Myōda es cariñosamente llamado “Ossama” (término afectivo para “venerable monje”).
- Prefiere anteponer el bienestar del futuro y su familia a su propia reputación religiosa.
- Se le considera un antiguo luchador formidable, pero su imagen actual es la de un padre errante y poco confiable.
- Suele desaparecer sin avisar, lo que alimenta rumores y conflictos dentro de la secta.
El pasado con Shirou Fujimoto
Hace dieciséis años, un malestar se apoderó de la secta Myōda y su esposa Torako cayó enferma. En esa crisis, Shirou Fujimoto apareció junto a un gran demonio ave, malherido. Aunque en un principio Tatsuma creyó que Shirou buscaba robar la sagrada espada Kurikara, cuando éste vio a los enfermos y les enseñó un método para sanar, los salvó de la corrupción demoníaca. Tras un desacuerdo con el antiguo jefe de la secta, Tatsuma ayudó a Shirou a escapar y le confió la espada sagrada.
Los secretos del legado
El fatídico suceso de la "Noche Azul" ocurrió poco después. Al morir su padre, Tatsuma recibió el terrible legado: el Rey Impuro nunca había sido destruido totalmente; cada líder debía firmar un pacto con Karura para mantenerlo sellado, pagando el precio de guardar secretos y cargar con mentiras. Decidido a acabar ese círculo, juró no transmitir el peso de esos secretos a su hijo Ryuuji.
El plan de Saburouta Toudou y el despertar del Rey Impuro
Con la aparición de Saburouta Toudou, la traición de Hōjo Mamushi y el robo del “ojo derecho” del Rey Impuro, todo se precipita. Mamushi, engañada, desciende a los sótanos del templo, donde encuentra el cuerpo marchito del Rey Impuro. Toudou revela que los ojos del Rey son en realidad su corazón dividido, y su verdadero objetivo es resucitarlo.
Frente a la amenaza, Tatsuma se interpone y combate en el salón principal del templo. Usa la llama destructora para sellar al Rey Impuro, pero acaba gravemente herido cuando es apuñalado aprovechando un descuido. Gracias a los primeros auxilios de Karura, sobrevive con sus fuerzas muy menguadas.
La herencia de Karura y el retiro
Reconociendo el peligro, Tatsuma cede a regañadientes el vínculo con Karura a su hijo Ryuuji, confiando en su determinación para protegerlos a todos. Tras la derrota del Rey Impuro, decide trabajar en la posada Toraya para atender y cuidar a su esposa, quien le fue devuelta desde la enfermedad muchos años atrás.
- “El secreto que he guardado… es solo porque no quería que mi hijo sufriera lo que yo sufrí.”
- “No dejaré que esta maldición continúe en la siguiente generación.”
- Si Tatsuma tuviera título de exorcista estaría clasificado como Caballero de Cantos (Aria) y Domador (Tamer).
- Muchos dentro de la secta Myōda dudan de sus acciones y liderazgo, originando multitud de conflictos internos y apodándolo “monje impío”.
- El propio Ryuuji tuvo roces con él, especialmente cuando Tatsuma rechaza tajantemente la decisión de su hijo de ingresar al Curso de Exorcistas afirmando que todo es un secreto.
💬 Discusión de la comunidad
Habla de este anime con personas a las que de verdad les importa.