Bakuzan es un artista marcial extremadamente violento del universo de One Punch-Man, dos veces campeón del torneo de artes marciales “Super Fight” y más tarde un monstruo de nivel de desastre “Dragón”.
Bakuzan es un luchador humano que practica el estilo letal conocido como “Arte Asesino del Infierno Oscuro”.
Aparece en la versión dibujada por Yusuke Murata de One Punch-Man y se presenta como uno de los competidores estrella del torneo “Super Fight”.
Viste un gi inicial blanco y desgastado, con el hombro rasgado, y lleva una barba en la mandíbula que refuerza su aspecto rudo.
Su filosofía es clara y sin concesiones: para él, el cruce de puños entre artistas marciales no es deporte, sino una lucha a muerte.
Ha ganado dos veces el torneo “Super Fight” y todas sus peleas anteriores terminaron en auténticas masacres, dejando a varios rivales incapacitados de por vida.
Aun así, Bakuzan afirma que en esos combates ni siquiera mostró su verdadero poder.
Se obsesiona con el luchador legendario Suiryu, considerado el mejor peleador en activo.
Bakuzan cree que si logra matar a Suiryu, podrá proclamarse a sí mismo como el luchador más fuerte de la era actual.
Su voz en la adaptación animada está interpretada por Taro Yamaguchi.
Bakuzan posee una mentalidad sumamente sádica y arrogante.
Disfruta intimidar y destruir a sus rivales, y ve el dolor ajeno como parte del “espectáculo” del combate.
Aunque se viste con la etiqueta de artista marcial, en realidad su ética está totalmente corrompida.
Para él, la fuerza existe para aplastar a los débiles, no para proteger a nadie.
En un principio dice luchar para convertirse en el más fuerte, pero esto después se revela como una mentira que él mismo se creía.
Más adelante admite que su verdadero impulso siempre fue maltratar a quienes son más débiles que él, y que ese era el auténtico motivo de su búsqueda de poder.
Al mismo tiempo, siente una fuerte envidia y resentimiento hacia Suiryu.
Lo detesta por ser joven, talentoso, atractivo y además muy popular entre las mujeres, todo lo que Bakuzan no es.
A pesar de su crueldad, antes de convertirse en monstruo muestra un pequeño atisbo de responsabilidad colectiva.
Llega a proponer que, si un monstruo entra en la arena durante el torneo, él solo se encargará de enfrentarlo para evitar que el público caiga en pánico, lo que sugiere que podría no haber caído en el crimen de no cruzarse con la Asociación de Monstruos.
Estilo de combate
Bakuzan es el usuario más destacado del “Arte Asesino del Infierno Oscuro”, un estilo de combate centrado en matar o dejar inválido al oponente.
Su maestría en este arte le permite neutralizar y destrozar a los rivales sin que estos tengan apenas oportunidad de contraatacar.
En el torneo “Super Fight” se le considera uno de los favoritos absolutos gracias a su historial.
Se sabe que todos los luchadores que se han enfrentado a él han acabado aplastados de forma unilateral, con varios de ellos perdiendo su carrera como luchadores.
Aun así, Bakuzan reconoce que no alcanza el nivel de Suiryu en igualdad de condiciones humanas.
Considera que Suiryu es superior y que todavía tiene margen para volverse incluso más fuerte con el tiempo.
Encuentro con Saitama (disfrazado de Charanko)
Durante el torneo, Bakuzan se cruza con Charanko, que en realidad es Saitama disfrazado con peluca.
Bakuzan, sin notar la verdadera fuerza de Saitama, le ordena que concentre todos sus sentidos en defenderse, convencido de que lo destruirá.
A diferencia de Suiryu, que sí percibió algo de la rareza de Saitama, Bakuzan no se da cuenta de su poder real.
Saitama le pide que le muestre “lo que es el verdadero arte marcial”, lo cual Bakuzan interpreta como una chance de lucirse.
Antes de comenzar el combate, Bakuzan le describe con detalle su “menú completo” de torturas, una secuencia de técnicas que llama “el menú completo” de su arte asesino y que básicamente es una ejecución premeditada.
Sin embargo, en esa explicación toca sin querer la peluca de Saitama.
Saitama reacciona de manera reflejo ante el contacto con su peluca y le propina un solo golpe casual.
Bakuzan sale volando fuera del ring y termina con la cabeza clavada en el suelo, quedando noqueado instantáneamente.
Los médicos y la camilla que estaban preparados para atender al rival de Bakuzan acaban siendo utilizados para sacarlo a él de la arena.
Así, el bicampeón del torneo queda eliminado en su primer combate, derrotado por un golpe que ni siquiera fue serio.
Decisión de ingerir células de monstruo
Tras la salida de Saitama de la arena, aparece Gouketsu, un monstruo colosal asociado con la Asociación de Monstruos, que ofrece células de monstruo a los luchadores para convertirlos en seres sobrehumanos.
Bakuzan presencia el combate de Suiryu en la final y comprende que, incluso en su mejor momento humano, Suiryu es superior a él y todavía tiene un gran futuro por delante.
Cuando ve que Suiryu, pese a ser tan fuerte, está al borde de la muerte contra los monstruos, decide que seguir siendo humano es insuficiente.
Ansioso por convertirse en la “forma de vida más fuerte”, Bakuzan opta por comer todas las células de monstruo que quedan, sin moderación.
Al ingerir tantas células de golpe, su cuerpo no soporta la transformación de manera inmediata.
Se desploma y aparentemente fracasa en la monstruificación, quedando inconsciente como si hubiera muerto.
Éxito tardío de la monstruificación
Tras un tiempo, Bakuzan despierta habiendo completado la transformación.
Su cuerpo ha cambiado por completo, alcanzando una musculatura y tamaño comparables a los de Gouketsu.
Ahora posee cuatro brazos, tres colas y un cuerpo recubierto de vello, con una apariencia similar a un enorme simio demoníaco.
De su cabeza, codos y hombros brotan en total nueve cuernos, lo que acentúa su aspecto monstruoso.
Gouketsu evalúa su nuevo poder y calcula que su nivel de desastre es “Dragón”, uno de los más altos dentro de los monstruos.
Entre los luchadores que se convirtieron en monstruos durante el torneo, Bakuzan se sitúa entre los de mayor capacidad de combate.
Gouketsu considera que la actitud insolente de Bakuzan será algo que tendrá que “corregir después”, pero aun así lo llama un “gran premio”, satisfecho con el resultado.
La combinación de su técnica marcial previa y la fuerza física de monstruo lo convierte en una amenaza de escala nacional.
Nivel de poder como monstruo
Aunque su clasificación es nivel Dragón, Bakuzan está en el tramo inferior de ese rango.
En un combate directo contra Gouketsu se hace evidente que la diferencia entre ambos es abismal.
Llena de rabia, Bakuzan intenta atacar a Gouketsu por molestarse con sus órdenes.
Sin embargo, todos sus golpes son desviados únicamente con los dedos de Gouketsu, quien lo domina sin esfuerzo.
Gouketsu lanza una demostración de poder con un puñetazo al aire que genera una onda de choque devastadora.
Al ver esto, Bakuzan se queda paralizado de miedo y entiende de golpe lo lejos que está de los monstruos verdaderamente temibles.
Pese a este contraste con Gouketsu, Bakuzan sigue siendo extremadamente peligroso.
Se le describe como poseedor de un poder capaz de superar incluso a héroes de clase S en combate directo, gracias a su experiencia marcial y su nueva fuerza monstruosa.
Su arrogancia inicial, esa sensación de “omnipotencia” típica de quienes acaban de volverse monstruos, se apaga en cuanto ve la escala real de la Asociación de Monstruos.
Se entera, además, de que en la Asociación existen muchos monstruos más fuertes que él, y que el líder se encuentra incluso por encima de Gouketsu.
Poder como humano
Como humano, Bakuzan ya era un combatiente de altísimo nivel, fácilmente comparable a los mejores luchadores del torneo.
Se sugiere que su habilidad podría situarlo alrededor de la parte alta de la clase A entre los héroes, o al menos muy cerca de ese nivel, aunque esto no se confirma en la obra.
Es capaz de permanecer completamente inmóvil y confiado incluso cuando se libra una pelea relámpago entre monstruos y luchadores tan rápida que otros apenas pueden seguirla con la vista.
Su aura de “gran figura” se sostiene también en el hecho de que soportó consumir varias células de monstruo de una sola vez y aún así sobrevivió para alcanzar el nivel Dragón.
Él mismo admite, no obstante, que Suiryu lo supera como humano.
Incluso Suiryu reconoce que, si Saitama hubiera decidido darle un solo puñetazo serio en su pelea, también lo habría derrotado de inmediato, lo que pone en perspectiva tanto al propio Bakuzan como al nivel descomunal de Saitama.
Ataque a Suiryu y encuentro con Gouketsu
Una vez completada su transformación, Bakuzan regresa a la arena, donde Suiryu ya está hecho pedazos tras enfrentar a varios monstruos.
Lejos de sentir compasión, Bakuzan aprovecha la situación para torturarlo aún más.
Lo golpea brutalmente, disfrutando del sufrimiento de Suiryu.
Cuando Gouketsu lo observa, Bakuzan llega incluso a desafiarlo, incapaz de aceptar que alguien le dé órdenes.
Todos sus ataques son neutralizados con total facilidad por Gouketsu.
La demostración de poder de Gouketsu destruye la confianza de Bakuzan, que comprende que no tiene ninguna posibilidad de alcanzar la cima de la cadena alimenticia monstruosa.
Gouketsu le ofrece unirse a la Asociación de Monstruos y, tras dejar clara la jerarquía, abandona la arena.
Bakuzan se queda en el lugar, dándole vueltas a lo que acaba de entender sobre sí mismo y sobre el mundo de los monstruos.
Abandono de la ambición de ser el más fuerte
Tras la marcha de Gouketsu, Bakuzan reflexiona sobre sus motivos.
Comprende que nunca quiso realmente ser “el más fuerte” en sentido absoluto.
En su interior reconoce que lo que siempre disfrutó fue atormentar a los débiles y sentirse superior.
Al descubrir que en la Asociación de Monstruos hay muchísimos seres más poderosos que él, abandona sin dificultad la idea de alcanzar la cima.
En lugar de aspirar a crecer, se aferra a lo único que le importa: abusar de quienes ya no pueden defenderse.
Con Suiryu completamente abatido, decide seguir golpeándolo para saciar esa perversión.
Durante esta fase, también confiesa su celos y odio hacia Suiryu, por su juventud, su talento desbordante y su facilidad para atraer mujeres.
Bakuzan disfruta humillándolo, intentando quebrar no sólo su cuerpo sino también su espíritu.
En un acto particularmente cruel, pisa con fuerza al héroe Sneck, que ya estaba fuera de combate.
Su objetivo es que Suiryu pierda toda esperanza de ser rescatado, viendo cómo incluso los héroes caen aplastados sin remedio.
Llegada de Saitama y muerte de Bakuzan
En el momento crítico, Saitama regresa a la arena, ahora con su traje de héroe.
Bakuzan al principio no lo reconoce por el cambio de ropa, pero en cuanto ve su cabeza calva recuerda la humillante derrota que sufrió en el torneo.
Consumido por el deseo de vengar aquella humillación, Bakuzan decide liberar todo su “Arte Asesino del Infierno Oscuro” contra Saitama.
Le lanza su “menú completo” de técnicas asesinas, esta vez sin contenerse, creyendo que ahora, como monstruo nivel Dragón, podrá cobrarse su revancha.
Sin embargo, ningún ataque logra causarle el menor daño a Saitama.
Saitama resiste impasible toda la secuencia, sin tomárselo siquiera demasiado en serio.
Finalmente, Saitama devuelve la ofensiva con un solo puñetazo, esta vez sí con intención de acabar con el monstruo.
El golpe hace que la mitad superior del cuerpo de Bakuzan se desvanezca de un solo impacto, matándolo al instante.
Lo irónico es que Saitama no recordaba quién era Bakuzan, ni siquiera después de la pelea.
Solo tras hablar con Suiryu y escuchar el nombre, se da cuenta de que el monstruo al que acaba de destruir era el mismo luchador al que había derrotado de un puñetazo casual en el torneo.
Bakuzan es uno de los ejemplos más claros de cómo la Asociación de Monstruos aprovecha las debilidades humanas.
Es posible que, de no haber tenido contacto con las células de monstruo y con figuras como Gouketsu, nunca hubiera cruzado la línea del crimen abierto, aunque su mentalidad ya era profundamente retorcida.
Su crueldad contrasta con pequeños detalles de responsabilidad previa, como su propuesta de proteger al público en caso de ataque de monstruos en la arena.
Este contraste refuerza la idea de que muchos personajes podrían haber tomado otro camino si las circunstancias hubieran sido diferentes.
Aunque fue derrotado por Saitama en un instante tanto como humano como monstruo, esto no rebaja su nivel real dentro del universo.
Ser catalogado como monstruo de nivel Dragón, sobrevivir a la ingesta masiva de células de monstruo y haber sido un bicampeón de “Super Fight” lo colocan entre los combatientes fuertes del mundo de One Punch-Man.
La incapacidad de Saitama para recordarlo, incluso después de que Bakuzan pusiera toda su vida y rencor en esa pelea decisiva, añade un toque trágico y cómico a su historia.
Para Saitama, Bakuzan fue solo otro oponente más; para Bakuzan, Saitama fue el verdugo que destruyó su orgullo dos veces con un solo golpe.
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