Gernot es un arrendatario de impuestos de la Antigua Capital en Isekai Izakaya: comida japonesa de otro mundo. Conocido por su monóculo y su fervor por el napolitano, pasó de recaudador implacable a protector oficioso de la taberna “Nobu”.
Lleva un monóculo debido a una lesión ocular de la infancia. Ese rasgo le da un aire severo de funcionario.
Al inicio es meticuloso, frío y tan eficaz que recauda más del doble de lo exigido, motivo por el que muchos lo detestan. Tras su “conversión” culinaria, se vuelve más afable, explica el contexto de la ciudad a los forasteros y aconseja de forma indirecta a comerciantes en apuros.
Sigue siendo terco en su ética profesional: actúa por convicción de arrendatario de impuestos y no acepta agradecimientos ni recompensas. Puede fingir imparcialidad para encubrir investigaciones propias cuando cree que la justicia lo requiere.
Se toma en serio los secretos ajenos y promete guardarlos “hasta la tumba”. Aun con su nueva benevolencia, conserva una mente estratégica y un olfato fino para la corrupción.
Es originario del sur del Imperio, en una localidad colindante con la frontera del Reino Sagrado. Está habituado a la cocina del Reino Sagrado y proviene de una zona donde predomina el vino.
De niño cayó de un árbol intentando rescatar a un gato y se dañó un ojo, por lo que desde entonces usa monóculo. En su casa afirma que sirve como vasallo de un noble para evitar ser mal visto por su oficio real.
Tiene un hermano menor llamado Augusto, actor teatral, con quien se reencontró más tarde en la Antigua Capital. Posteriormente aceptó, por invitación de Arnu, servir como oficial historiador de la Casa Saknussenburg.
Posee una pericia extraordinaria para recaudar, capaz de obtener más del doble de lo solicitado. Su fuerza real reside en su investigación paciente y su capacidad para mantener una fachada de imparcialidad mientras desentraña redes de contrabando.
Sabe leer los ánimos de la ciudad y obtener información en entornos sociales como “Nobu”. Puede orquestar caídas de clanes corruptos sin dejar cabos sueltos, como demostró con Bachschouf.
Nobuyuki Yazawa: el jefe de “Nobu”, a quien inicialmente apuntó como objetivo fiscal y luego respetó profundamente. Gernot llegó a creer que él era uno de los escoltas de Eva debido a un malentendido.
Shinobu Senke: su napolitano le hizo recordar sus ideales y cambió su rumbo personal y profesional. Desde entonces, la respeta y la considera clave de su reforma.
Eva: al ver el pañuelo que ella recibió del antiguo emperador, dedujo erróneamente que era hija de este y prometió guardar ese “secreto” para siempre. Le profesa lealtad discreta debido a ese malentendido.
Johan Gustav: supo que miembros de la casa imperial como Johan Gustav habían visitado “Nobu”, lo que elevó su estima por la taberna. Esa revelación reforzó su voluntad de protegerla.
Augusto: su hermano actor, con quien retomó la relación en la Antigua Capital. Arnu: el mecenas que lo invitó a servir a la Casa Saknussenburg como oficial historiador.
Bachschouf: clan al que investigó por una ruta de contrabando que él mismo destapó, provocando su caída. Con ello protegió a “Nobu” bajo la apariencia de una pesquisa justa.
Adora la pasta y su plato favorito es el napolitano. Alaba la combinación de queso en polvo y salsa picante como “amor de Dios (ágape)”.
Su obsesión es tal que, incluso al huir, no suelta el plato. Se cuenta que comió napolitano a diario durante más de un año sin cansarse, y en la ciudad bromean con que padece la “enfermedad del napolitano”.
Cuando entra en “Nobu” y no pide napolitano, los habituales lo consideran un acontecimiento digno de crónica. Por ser de una zona vinícola, bebe principalmente vino en “Nobu” y apenas prueba el ale o la cerveza de barril de la casa.
“La combinación de queso en polvo y salsa picante es el amor de Dios (ágape).” “Ese secreto lo llevaré a la tumba.”
“Nobu” como objetivo fiscal
Marcó a “Nobu” como su siguiente blanco, confiado en su habilidad para recaudar más del doble de lo estipulado. Su reputación le precedía y la gente lo detestaba, mientras él en casa se presentaba como vasallo de un noble.
El napolitano y el retorno al ideal
Al probar el napolitano preparado por Shinobu Senke, recordó sus ideales iniciales y se conmovió. Se marchó del local sin ejecutar su plan.
Cliente habitual y duda vocacional
Pensó en abandonar su oficio y volver a su tierra natal, pero continuó con el trabajo. Se convirtió en cliente habitual de “Nobu”, suavizando su trato sin renunciar a sus principios.
El caso Bachschouf
Durante el escándalo de Bachschouf aparentó investigar con total imparcialidad. En paralelo desmanteló la ruta de contrabando de Bachschouf y los hizo caer, protegiendo así a “Nobu”.
Reconocimiento imperial y malentendido con Eva
Después supo que la casa imperial —incluido el antiguo emperador y Johan Gustav— había visitado “Nobu”, y le tomó aún más respeto. Al ver el pañuelo que Eva recibió del antiguo emperador, dedujo que ella era su hija y que Nobuyuki Yazawa y la señorita Shinobu eran sus escoltas, jurando guardar el secreto.
Reencuentro y nuevo cargo
Más tarde se reencontró con su hermano Augusto, actor teatral, en la Antigua Capital. Tras ello aceptó la oferta de Arnu para servir como oficial historiador de la Casa Saknussenburg.
Actúa con el ethos de un arrendatario de impuestos, por lo que rehúsa recibir agradecimientos o recompensas. Aunque se volvió más comprensivo, mantiene una línea férrea entre su deber y sus afectos.
💬 Discusión de la comunidad
Habla de este anime con personas a las que de verdad les importa.