Yui Akamatsu es una estudiante de primaria y líder del grupo infantil “Colors” en el manga Mitsuboshi Colors, cuya misión es proteger la paz de Ueno y cuyo color representativo es el rojo.
Aunque es llorona y algo débil físicamente, sus amigos y el policía Saito la consideran la más sensata del trío.
Nombre completo: Yui Akamatsu
Género: Femenino
Fecha de nacimiento: 17 de abril de 2007
Serie: Mitsuboshi Colors
Rol: Líder del grupo Colors
Color representativo: Rojo
Escuela: Escuela Primaria Municipal Yumon de Taito, Tokio
Amigas en la escuela: Hirai y Tadokoro
Lugar de actividad principal: Zona del parque de Ueno
Frase característica: “¡Hoy tampoco hay nada anormal!”
Actriz de voz (anime): Yuki Takada
Yui aparece en el manga Mitsuboshi Colors, serializado en una revista mensual de cómic.
También participa en la adaptación al anime, donde se mantiene su papel como líder del grupo que protege la paz en Ueno.
El grupo Colors está compuesto por tres niñas: Yui Akamatsu, Saki Kise y Kotoha Aoyama.
Cada una tiene un color asignado, y en el caso de Yui es el rojo, que marca tanto su ropa como su imagen general.
Yui es amable, educada y, en general, la más “normal” del grupo Colors.
Tiene un fuerte sentido de la responsabilidad como líder, pero también es frágil de carácter y bastante llorona.
Saito, el policía que suele tratar con las travesuras de Colors, la describe como “la única que está medio cuerda”.
Aun así, cuando se enfada puede volverse realmente aterradora, con una lengua afilada y réplicas muy duras.
Es honesta hasta el extremo y le cuesta mentir, por lo que cuando comete algún error o hiere a alguien, suele disculparse con sinceridad.
Por ejemplo, tras hacer llorar a Kotoha Aoyama al burlarse de lo mala que es en los videojuegos, termina llorando ella misma y pidiéndole perdón.
Yui es muy amiga de Saki Kise y Kotoha Aoyama, y se preocupa mucho por ellas.
Cuando Saki se resfría, Yui es quien nota rápidamente que se comporta de forma extraña y se inquieta por su salud.
Tiene, sin embargo, un lado caprichoso y algo egoísta cuando se siente excluida.
Cuando se entera de que Saki y Kotoha han salido a hacer fotos sin ella, grita que “¡es injusto!” y las obliga a acompañarla, imponiendo sus propios deseos.
Yui se considera a sí misma la “que hace las correcciones” dentro del trío, pero su sentido del humor es torpe.
Cuando intenta hacer comentarios ingeniosos o de corrección a propósito, suele fallar y sus amigas la ignoran por considerarla poco graciosa.
A menudo olvida incluso que debe corregir las ocurrencias de las otras dos, y termina dejándose llevar por las ideas absurdas de Saki.
En más de una ocasión, Saki dice algo medio en broma y Yui se lo toma tan en serio que se mete de lleno en la fantasía.
Aunque de base es dulce, a veces suelta comentarios bastante duros sin darse cuenta de que pueden hacer daño.
Entre sus respuestas más frías destacan frases como “No sé qué le ves de gracioso”, “Es que no me importaba”, “No quiero” o calificar a Kotoha como mala jugando.
Cuando Saki le pregunta si ella es guapa, Yui contesta simplemente “Normal”, sin adornos.
Sin embargo, cuando Saki le devuelve el cumplido diciendo que Yui también es mona, ella se sonroja y responde con un “No soy mona” lleno de vergüenza.
Detesta que la ignoren o que la traten de forma descuidada, sobre todo por parte de Saki.
Si Saki la olvida o la trata con demasiada ligereza, Yui se enfada de verdad, y en ese estado sus comentarios críticos se vuelven especialmente afilados.
Aunque las tres forman un equipo unido, Yui va a una escuela distinta de Saki y Kotoha.
Mientras ellas comparten clase, Yui asiste a la Escuela Primaria Yumon y se reúne con las otras dos principalmente en el escondite de Colors.
Yui tiende a ver a Saki y Kotoha como más alocadas que ella, y por comparación se percibe a sí misma como la parte seria del grupo.
No obstante, es bastante influenciable y acaba participando en las travesuras y bromas pesadas que proponen.
Saki bromea a menudo con temas que incomodan a Yui, como chistes sobre su ropa interior o trucos como fingir que se ha desprendido su propio pulgar.
Yui suele caer fácilmente en estas trampas, creyéndoselo todo y reaccionando con miedo o vergüenza.
En un momento dado, Kotoha se burla de que Yui tiene pocas amigas en la escuela, lo que provoca una fuerte reacción de Yui.
Herida, Yui se venga con un comentario ácido sobre lo mal que juega Kotoha, hasta hacerla llorar, lo que tensa temporalmente su amistad.
Pese a estos roces, Kotoha nunca recurre a la violencia física con Yui, incluso durante las peleas.
Y, al final, Yui termina arrepintiéndose y pidiendo perdón, reforzando el vínculo entre las tres.
Saki a veces cree que la actitud de Yui cuando está enfadada da realmente miedo.
Sin embargo, también es quien más la molesta con pequeñas bromas, sabiendo que Yui es fácil de provocar.
A diferencia de sus compañeras de Colors, Yui no va a la misma escuela que Saki y Kotoha.
Ella estudia en la Escuela Primaria Municipal Yumon de Taito, Tokio, donde lleva uniforme.
Allí tiene dos amigas, Hirai y Tadokoro, con quienes comparte la vida cotidiana escolar.
Al principio, estas amigas la llamaban por su apellido “Akamatsu”, manteniendo cierta distancia formal.
Durante un festival, gracias a una conversación aparentemente casual de Saki, la relación entre Yui y sus compañeras de clase se suaviza.
Desde entonces, Hirai y Tadokoro empiezan a llamarla “Yui-chan” (en términos españoles, simplemente “Yui”), reflejando una mayor cercanía y amistad.
En el festival de verano, Yui participa junto a su escuela en un desfile.
En esa ocasión, todo el grupo de alumnos ejecuta una danza tradicional conocida como “sansa odori”, mostrando otra faceta de la vida escolar de Yui.
Yui suele llevar el cabello recogido hacia el lado derecho, en una especie de coleta lateral.
Ella misma llama a ese mechón recogido su “cola”, como si fuera la cola de un animal.
Su ropa suele basarse en el color rojo, coherente con su rol dentro de Colors.
Tiene predilección por vestidos y faldas, por lo que la tasa de “falda o vestido” en su vestuario es bastante alta.
Su apariencia es más ordenada y discreta que la de Saki y Kotoha, lo que refuerza la impresión de que es la más formal.
Al mismo tiempo, su timidez sale a relucir cuando intenta cosas como caminar como modelo en una pasarela imaginaria, terminando por disculparse y huir azorada hacia un lado.
Yui cuida especialmente de un gato callejero al que el grupo llama “Coronel Monocromo”.
Es principalmente ella quien le da de comer, quien encarga su cuenco de comida en la tienda del dueño conocido como “el viejo” y, en conjunto, quien se ocupa de su bienestar.
Yui es muy asustadiza en comparación con las otras dos integrantes de Colors.
En el zoológico, por ejemplo, se aterra en la sección denominada “Bosque nocturno”, donde los animales y el ambiente están a oscuras.
En la zona subterránea del mercado de alimentos de Ameyoko se siente incapaz de ir sola.
Allí prefiere ir acompañada de Kotoha, confesando que le da miedo estar por su cuenta.
Recuerda con terror una visita escolar al museo cuando estaba en primer curso de primaria.
Según Yui, en aquella ocasión solo veía huesos por todas partes y eso le resultó espeluznante.
Es muy llorona y tiende a venirse abajo con facilidad cuando algo sale mal.
Saito la regaña en una ocasión, y eso basta para que Yui rompa a llorar.
Durante un juego de escondite en el parque, le toca ser la buscadora.
Pasa tres largas horas tratando de encontrar a las otras, sin éxito, hasta que termina llorando por la frustración.
En otro episodio, el grupo pasa de querer limpiar un estanque a declarar, de forma absurda, que “hay que destruir la humanidad”.
Cuando Yui se da cuenta de en qué se ha convertido la situación, se echa a llorar preguntándose cómo han llegado a ese extremo.
Cuando sus compañeras le dicen que le falta “autoridad de líder”, Yui también se hunde y se pone a llorar.
Su sensibilidad es parte esencial de su encanto, pero también fuente de muchos momentos caóticos.
En lo físico, Yui es la menos atlética de las tres.
Carece de reflejos deportivos y se cansa pronto, por lo que, cuando las tres corren juntas, suele quedarse atrás y hasta ser dejada de lado.
Ella cree que ocupa el rol de “la que corrige y pone orden”, pero tiene problemas para reaccionar rápido a los chistes.
Además de ser lenta para captar las bromas, casi nunca se ríe a carcajadas ni dice cosas como “qué gracioso”, lo que hace que a veces “mate” el chiste de las otras con comentarios demasiado literales.
Cuando Saki y Kotoha se enredan en un intercambio rápido de bromas, Yui puede soltar, muy en serio, algo que corta de raíz el remate cómico.
Si una broma le parece especialmente mala o molesta, se altera y suelta una ráfaga de críticas sobre lo poco graciosa que es.
Paradójicamente, cuando se enfada de verdad, sus réplicas se vuelven mucho más precisas y divertidas.
En esos momentos, sus exclamaciones, como comparar a alguien con un masái de forma exagerada, resultan ingeniosas y picantes.
En el plano más cotidiano, se sugiere que Yui es buena escribiendo redacciones.
Sin embargo, su talento para el dibujo es prácticamente inexistente, hasta el punto de que en las cubiertas interiores de los tomos de Mitsuboshi Colors aparecen sus “obras” de forma humorística.
No le gustan demasiado ciertos aperitivos como el calamar seco.
En cambio, se sabe que mima a Coronel Monocromo con comida y accesorios, lo cual muestra dónde pone realmente su entusiasmo.
Dentro de la serie se le atribuyen algunas “técnicas” con nombres llamativos, casi siempre en tono de broma.
Por ejemplo, se menciona algo llamado “Poder de Yui” usado cuando defiende a una amiga con alergia al polen, o el “Ataque de bola de nieve de Yui” lanzando bolas en una batalla invernal.
También se cita un “Ataque de Yui” tipo patada, utilizado en una situación imaginaria con zombis en un parque.
Otra técnica es el “ataque de pañuelos de bolsillo”, reutilizando montones de pañuelos que le tocan en una rifa como si fueran proyectiles.
Por último, Yui hereda de una amiga mayor un conjunto de tres movimientos llamados “Seno”, “Coseno” y “Tangente”.
En su caso, agrupa estas habilidades bajo el nombre de “Triángulo mágico” y las usa, sobre todo, como una especie de grito de ánimo cuando corre.
Como líder de Colors, Yui suele ocupar el centro cuando hacen su pose característica.
En estos momentos muestra su mejor versión de “líder orgullosa”, aunque el resto del tiempo sufre para mantener esa imagen.
Su frase “Hoy tampoco hay nada anormal” se repite como una especie de lema del grupo.
Refuerza la idea de que Colors protege una ciudad que, en realidad, suele estar perfectamente tranquila.
A veces, cuando intenta corregir algo a propósito, se queda en un simple “¿Pero por qué?”.
Sin embargo, cuando realmente se enfada, puede soltar una comparación absurda pero certera, que destaca por lo ingeniosa que resulta en contraste con su timidez habitual.
Su mezcla de miedo, honestidad, torpeza y repentes de firmeza hace que muchos lectores la vean como una niña muy realista.
Entre los fans, suele recomendarse buscar su nombre junto al título Mitsuboshi Colors para encontrar ilustraciones centradas en Yui Akamatsu.
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