Tenmaya es un misterioso ilusionista que regenta un puesto de ramen sobre la arcada de la calle Teramachi. Su habilidad con la magia es tan alta que logra derrotar a Yasaburō Shimogamo en un duelo de transformaciones. Ex subordinado de Juroujin, fue arrojado al infierno, pero consiguió su libertad gracias al trabajo de Painter Ayameike. Siente una profunda admiración por Benten, aunque no es correspondido. Tras volver junto a Juroujin y aliarse con Sōun Ebisugawa (disfrazado de Kureichirō Ebisugawa), termina siendo castigado y devuelto al infierno por Benten. Su famosa frase, “Todo en el universo es entretenimiento”, resume su filosofía ante la vida.
Tenmaya viste siempre una camisa roja llamativa y suele estar cubierto de una sonrisa misteriosa. Vive y trabaja en una pequeña cabaña construida ilegalmente sobre la arcada de la calle Teramachi. Su aspecto puede cambiar según lo requiera su magia, por lo que a veces modifica su mandíbula o hace aparecer objetos de la nada.
Se caracteriza por su actitud desafiante y un sentido del humor peculiar, pero muestra nerviosismo y temor en presencia de Benten. Es ambicioso y no duda en unirse a antiguos patrones o aliados si la situación le favorece.
En el pasado, Tenmaya fue sirviente de Juroujin, pero tras enfurecer a su amo, fue encarcelado en el infierno, atrapado en una pintura infernal. Cuando Painter Ayameike añadió una figura budista a la obra, Tenmaya logró escapar. Desde entonces, vive evitando a sus posibles perseguidores del inframundo, e incluso quiso destruir la pintura que lo mantenía prisionero.
Es un ilusionista de gran talento, capaz de modificar su propio cuerpo, materializar objetos de formas imposibles y detectar a quienes se transforman usando magia, como a Yasaburō Shimogamo. Su dominio de la magia lo coloca entre los más poderosos de la serie.
- Ex subordinado de Juroujin.
- Aliado temporal de Sōun Ebisugawa (quien se hacía pasar por Kureichirō Ebisugawa).
- Fascinado y atraído por Benten, aunque ella lo desprecia.
- Enemigo de los Shimogamo, especialmente de Yasaburō Shimogamo.
- Su puesto de ramen sobre la arcada es completamente ilegal.
- Su temor al infierno y a sus perseguidores lo hace querer destruir la pintura que sirvió de prisión.
- Fue liberado accidentalmente, una situación poco común para los condenados del infierno.
“Todo en el universo es entretenimiento.”
Un ilusionista misterioso en Teramachi
Tenmaya aparece por primera vez regentando su peculiar puesto de ramen en lo alto de la arcada de Teramachi. Sus habilidades mágicas y carisma lo hacen destacar rápidamente.
Enemigos poderosos y pasiones no correspondidas
Tras revelarse como un poderoso ilusionista, derrota a Yasaburō Shimogamo en una competencia de transformaciones. Su obsesión romántica por Benten queda clara, aunque ella le rehuye.
Del infierno a la libertad
Antes fue subordinado de Juroujin, pero fue castigado y recluido en el infierno, atrapado dentro de una pintura infernal. Es liberado solo cuando Painter Ayameike añade la figura de un Buda en la misma obra.
Pactos peligrosos y traiciones
Buscando protección y poder, regresa junto a Juroujin y se une a Sōun Ebisugawa, quien se encontraba disfrazado de Kureichirō Ebisugawa.
El retorno al castigo
Finalmente, Benten interviene y, considerando sus acciones, lo envía de regreso al infierno acompañado de Sōun Ebisugawa, cerrando así uno de los arcos más misteriosos de la historia.
💬 Discusión de la comunidad
Habla de este anime con personas a las que de verdad les importa.