Belial es la primera hereje del pecado, la Reina Demonio de la Vanidad y antigua líder de las Seven Mortal Sins, una noble de la prestigiosa casa Barndale que se autoproclama la cúspide de todos, aunque suele ser vista con frialdad por los demás Reyes Demonio.
Belial es una mujer de linaje noble y antiguo miembro principal de las Seven Mortal Sins.
Se presenta como una figura altiva, orgullosa y descaradamente arrogante.
Su forma de hablar y actuar transmite superioridad constante.
Sin embargo, esa actitud no le gana respeto automático, y varios de los otros Reyes Demonio la miran con distancia o desprecio.
La vanidad define casi todo en Belial.
Se considera alguien nacida para estar por encima de todos y rara vez oculta su desdén.
También es calculadora y manipuladora.
Cuando no puede imponerse por fuerza directa, recurre a intrigas, chantajes y trampas cuidadosamente preparadas.
Bajo esa fachada orgullosa, carga además con un profundo rencor.
Su obsesión con Lucifer nace de una enemistad antigua que termina guiando buena parte de sus decisiones.
Origen como ángel
Antes de convertirse en Reina Demonio, Belial era en realidad un ángel llamado Satanael.
En aquel entonces servía a Dios anunciando milagros a los humanos.
Pero esos milagros, en vez de elevar a la humanidad, terminaron corrompiéndola y llevándola a la decadencia.
A raíz de ese incidente, Lucifer la hizo caer del Cielo, y desde entonces Belial le guardó un deseo de venganza feroz.
Tras su caída, se acercó a los Grandes Pecados fingiendo humildad.
Aunque se inclinó ante ellos, en realidad los engañó para ascender y ocupar el puesto de líder entre los pecados capitales.
Conflicto con Lucifer
Cuando Lucifer irrumpió en su territorio, Belial la acorraló con el poder del Gnosis.
Además, le desgarró las alas y le impuso las siete maldiciones que le arrebataron su poder mágico.
Sin quererlo, ese acto acabó convirtiéndose en el detonante del renacimiento de Lucifer como Rey Demonio.
Desde ese momento, Belial comenzó a enfurecerse cada vez más al verla derrotar a un Rey Demonio tras otro.
Para detenerla, recurrió a distintos planes.
Entre ellos, secuestró a Maria Totsuka y manipuló a Satan para empujarlo al combate.
Aun así, no logró frenar el avance de Lucifer.
Terminó permitiendo su entrada en el Infierno y provocó además la deserción de varios de los Grandes Pecados.
Tortura, traición y caída de su autoridad
Belial castigó cruelmente a los pecados que se rebelaron contra ella y se unieron al bando de Lucifer.
Más adelante, tras la derrota de Lucifer en Cocytus, consiguió capturarla.
Entonces reveló la verdad sobre su pasado y su resentimiento.
Mientras torturaba a Lucifer, anunció su verdadero objetivo: pactar con Michael la destrucción del Infierno para así poder regresar al Cielo.
Con esa declaración, renunció al puesto de líder de los Grandes Pecados.
Pero su decisión tuvo un efecto inesperado: liberó a los Reyes Demonio del sufrimiento que les imponía y la dejó acorralada.
Recuperación del poder angelical
Belial había absorbido la sangre angelical de Maria Totsuka.
Gracias a ello, recuperó sus poderes de ángel y logró aplastar a los Reyes Demonio rebeldes, dejándolos crucificados.
Después apretó el corazón de Maria Totsuka para obligarla a matar a Lucifer.
Parecía que su venganza estaba por cumplirse por fin.
Cuando Lucifer se lanzó hacia su espada, Belial creyó haber vencido y celebró el final de su odio de tantos años.
Pero en realidad todo había sido una actuación de Lucifer para intercambiar su corazón con el de Maria Totsuka.
Engañada por completo, Belial volvió a enfrentarse a ella consumida por la ira.
Durante ese choque, Lucifer le reveló una verdad devastadora: quien realmente había provocado su caída no era Lucifer, sino Dios.
Belial no aceptó aquella revelación.
Al sentirse humillada y al ver que Lucifer se había alzado contra el orden divino, intentó eliminarla, pero sus ataques ya no surtieron efecto ante una Lucifer que había recuperado su magia, y fue derrotada de forma aplastante.
Cuando Michael apareció en el Infierno, Belial le suplicó que cumpliera el acuerdo y la dejara regresar al Cielo.
Sin embargo, Michael le respondió que el Cielo jamás hace pactos con Reyes Demonio.
Abandonada incluso después de todo lo que había intentado, Belial decidió combatir como Reina Demonio hasta el final.
Durante esa batalla llegó a destruir una de las alas sagradas de luz de Michael.
A pesar de ello, fue vencida.
Como castigo, terminó expulsada al mundo humano.
Tras el final de los acontecimientos, Belial ya no tenía lugar en el Infierno gobernado por Lucifer.
Sin un hogar al que volver, acabó refugiándose en el mundo humano.
Actualmente se aloja en el apartamento de Astaroth.
Su destino final la deja en una posición muy distinta a la grandeza que siempre proclamó para sí misma.
Poderes y habilidades
Belial maneja el poder del Gnosis.
Con él fue capaz de arrinconar incluso a Lucifer en un momento clave.
También utilizó las siete maldiciones para robar poder mágico y debilitar a su enemiga.
Su capacidad para combinar poder bruto, tortura y estrategia la convierte en una adversaria especialmente peligrosa.
Al recuperar su naturaleza angelical, su fuerza aumentó todavía más.
Ese regreso temporal al poder celestial le permitió someter incluso a varios Reyes Demonio a la vez.
Papel en la historia
Belial es una antagonista central dentro del conflicto.
No solo enfrenta a Lucifer con violencia directa, sino que mueve la trama mediante conspiraciones, secuestros y traiciones.
Su importancia también reside en su pasado como ángel caído.
Gracias a ese trasfondo, representa una mezcla muy llamativa de orgullo demoníaco, fanatismo celestial y resentimiento personal.
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