Miranda Wallace es una estudiante de la Academia de Formación de Caballeros Oficiales de Earlshide en Wise Man’s Grandchild, compañera de curso de Shin Wolford y una de las pocas guerreras capaces de manejar la espada de vibración.
Miranda Wallace es una alumna de la academia militar de Earlshide.
Aunque es mujer, ingresó con el segundo mejor expediente de su promoción.
Al principio compartía el prejuicio habitual de los estudiantes de caballería y miraba por encima del hombro a los alumnos de la academia de magia.
Sin embargo, durante el entrenamiento conjunto con el grupo de Shin Wolford comprendió su propia arrogancia y terminó reconciliándose con ellos.
Después de aquello se hizo amiga de Maria von Messina.
A partir de esa amistad decidió fortalecerse todavía más, al sentir que la diferencia de nivel entre ambas no le permitía estar a su lado como igual.
Una de sus peculiaridades más recordadas es que, entre los alumnos varones de la academia de caballería, casi todos estaban enamorados de Sicily von Claude.
Por eso, igual que Maria, no solía ser vista como interés romántico, algo que se convirtió en un curioso punto en común entre ambas.
Su voz en la adaptación animada está interpretada por Yoshinami.
Etapa en la academia
Tras empezar a relacionarse con Shin y sus compañeros, Miranda fue cambiando su forma de pensar.
Acabó adoptando una actitud mucho más abierta y centrada en mejorar por mérito propio.
Compró con su propio dinero una espada intercambiable y unas botas de impulso.
Como no le alcanzaba el presupuesto, pidió prestado el resto a Maria von Messina.
Para devolver esa deuda, se dedicó a trabajar cazando monstruos como empleo de medio tiempo.
Además de ganar dinero, aprovechaba esas misiones como entrenamiento práctico.
Participación en la ofensiva contra el territorio de los demonios
Durante la operación de invasión del territorio demoníaco, participó como soldado movilizada de la academia dentro del ejército de Earlshide.
En esa campaña destacó especialmente en la lucha contra un monstruo rinoceronte de nivel catastrófico.
En aquella batalla se colocó en primera línea y abrió una brecha decisiva.
Su actuación la hizo sobresalir incluso entre combatientes más veteranos.
Allí mostró una técnica llamada estocada de salto.
La idea original procedía de una ocurrencia en broma de Shin Wolford, que Maria había imitado, pero Miranda improvisó una versión mucho más brutal.
Su variante consistía en clavar la espada, soltar la hoja y rematar el impacto impulsando una patada con las botas de chorro.
La maniobra resultó tan efectiva que terminó consolidándose como táctica propia de la orden de caballería.
Gracias a ese mérito fue considerada una combatiente plenamente válida.
También tuvo el papel de reprender a los responsables de escolta del ejército de Earlshide cuando su actitud lo requería.
Más adelante se encontró con un demonio que había atravesado el cerco.
La situación no terminó en desastre porque el cuerpo de magos concentró todo su fuego y obligó al enemigo a evitar el combate.
En la versión del manga se añade una escena en la que Miranda actúa como remate de un ataque coordinado organizado por los escoltas.
Aun así, la diferencia aplastante de poder la dejó sin voluntad de luchar, y solo sobrevivió porque el demonio priorizó la invasión de la capital.
La espada de vibración y su crecimiento
Después de que la operación se estabilizara, fue invitada a la fiesta de cumpleaños de Shin Wolford.
En esa ocasión recibió una espada de vibración, un arma que los caballeros evitaban por orgullo profesional.
De ese modo se convirtió en una de sus escasas usuarias.
Además, recibió instrucción de Michel Coring, el santo de la espada y maestro de esgrima de Shin.
Al comenzar su segundo año alcanzó el primer puesto de su curso.
Con ello se convirtió en la segunda estudiante femenina en la historia de la academia en lograr ese honor.
Antes de la batalla decisiva contra los demonios, la orden de caballería decidió adoptar oficialmente el uso de la espada de vibración.
Por ello, Miranda fue nombrada instructora para enseñar su manejo a los ejércitos de varios países junto con Shin Wolford y Tony Freyd.
La situación la intimidaba bastante.
Después de todo, seguía siendo una estudiante y tenía que dar instrucciones a caballeros que ocupaban rangos superiores al suyo.
Batalla final contra los demonios
En la confrontación definitiva acompañó a los Ultimate Magicians, en gran parte llevada por Maria von Messina.
Allí combatió a los demonios coordinándose con Maria.
Durante el enfrentamiento final contra Oliver Schtrom, Yuri Carlton le prestó una herramienta mágica ofensiva.
Con ella pudo apoyar a Shin Wolford y contribuir a la victoria.
Después de graduarse
Tras graduarse, ingresó en la orden de caballería.
Aunque de forma no intencionada, su papel en la guerra contra el Rey Demonio ayudó a salvar el prestigio de los caballeros.
Por ese motivo fue asignada como escolta de Sicily von Claude durante su embarazo.
Es una muestra clara de la confianza que se ganó gracias a sus logros.
Miranda comenzó como una joven orgullosa y algo prejuiciosa.
Con el tiempo se volvió más humilde, trabajadora y decidida.
Su amistad con Maria von Messina es una de sus relaciones más importantes.
La admira, compite consigo misma por alcanzarla y a la vez mantiene con ella una cercanía muy natural.
También terminó integrándose en el círculo de Shin Wolford.
Su evolución está muy ligada a la influencia que ese grupo ejerció sobre ella, tanto en combate como en su forma de ver a los demás.
En el plano sentimental, le preocupa no tener pareja y que no se le acerquen hombres decentes.
Cuando vio que Maria von Messina y Alice Corner estaban teniendo citas con sus respectivos pretendientes, reaccionó con una auténtica desesperación.
La situación empeoró para ella cuando ambas terminaron casándose.
Así, quedó completamente rezagada en ese aspecto de la vida.
En la secuela El heredero del Rey Demonio no ha aparecido por el momento.
En la descripción original se la presenta como una mujer de cabello negro y corto.
Shin Wolford la percibe como alguien de brazos marcados y de apariencia general firme y dura.
En la edición ilustrada aparece en la portada del segundo volumen.
Allí luce una coleta, ojos rasgados, el uniforme de la academia de caballería con armadura superpuesta y la parte inferior del cuerpo cubierta por prendas ajustadas similares a unas mallas.
Tanto el manga como el anime siguen en esencia ese diseño.
No obstante, en el manga su aspecto fue cambiando conforme pasó a ser un personaje semiregular.
Su coleta se volvió mucho más voluminosa.
La mirada se suavizó, el rostro recibió un dibujo más detallado y su imagen se hizo más claramente atractiva.
Además, su figura pasó a representarse de forma más curvilínea.
Especialmente en la parte inferior del cuerpo, con una puesta en escena que acentúa su presencia física.
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