Sergeant Major Kururu es el estratega de operaciones y comunicaciones del pelotón de Sgt. Frog, un genio de la mecánica y la informática cuya brillantez solo compite con su carácter retorcido, sombrío y provocador.
Nombre: Sergeant Major Kururu.
Género: masculino.
Edad: más de 6000 años, equivalentes a unos 20 años humanos.
Estatura: 55,5 cm.
Peso: 5,555 kg.
Rango: sargento mayor.
Ocupación: oficial de operaciones y comunicaciones, desarrollador de mecas e inventor principal del pelotón.
Color característico: amarillo.
Rasgos físicos distintivos: lleva gafas de fondo de botella con espiral y un emblema de espiral en el gorro y el abdomen.
Pasatiempo: hacer maldades, cocinar curry y tomar baños de curry.
Habilidades especiales: inventar, piratear sistemas y procesar información.
Comida favorita: curry; en el anime también le gusta el borsch.
Lo que no le gusta: Aki Hinata, Angol Mois y, en el anime, el sukiyaki.
Compañero asociado: Mutsumi Hokushiro en el manga y Saburo en el anime.
Lema personal: una risa burlona que usa como firma verbal.
Actor de voz: Takehito Koyasu.
Kururu es el cerebro técnico del pelotón de Sgt. Frog y uno de sus mayores focos de problemas.
Aunque hoy ostenta el rango de sargento mayor, antes fue mayor y ascendió a una velocidad sin precedentes.
Su descenso de rango se debió a su carácter y a sus manipulaciones traviesas de información militar, que acabaron ganándole la antipatía del alto mando.
Aun así, aunque su rango era superior al de Sgt. Frog, se consideró que este último era más apto para liderar el pelotón.
Dentro del equipo, Kururu se ocupa de la mecánica, el análisis de datos, la electrónica y el desarrollo de armamento e inventos para la invasión.
La mayoría de los dispositivos del pelotón son creación suya.
Su primera aparición fue en el episodio 25 del manga y en el episodio 9 del anime.
Se presentó como una figura enigmática vinculada a un misterioso artista llamado 623, conocido en el anime como Saburo.
Su entrada en escena fue llamativa: apareció de repente a través de un bolígrafo capaz de materializar dibujos.
Ese invento más tarde sería identificado como el bolígrafo de materialización.
El origen de su relación con Mutsumi o Saburo cambia entre manga y anime.
En ambas versiones, sin embargo, terminaron conectando tras una competición de persecución en coche relacionada con el bolígrafo y acabaron haciéndose muy cercanos.
Kururu suele pasar el tiempo en su laboratorio personal, situado en la base secreta bajo la residencia Hinata.
Allí se encierra para manipular aparatos electrónicos, recopilar información y disfrutar de su comida favorita.
A menudo actúa por libre y no siempre participa en las dinámicas grupales del pelotón.
Cuando se revisan los resultados de la invasión, sus acciones suelen reflejarse en cifras sorprendentemente buenas.
Su talento técnico es extraordinario y no se limita a una sola disciplina.
También ha mostrado dominio en biotecnología y en sistemas de escala planetaria.
Según el anime, incluso sería capaz de crear inventos que alteren el flujo temporal de todo un planeta.
Sin embargo, prefirió ralentizar drásticamente el tiempo en vez de detenerlo por completo, porque una congelación total impediría toda comunicación.
En el manga llegó a recibir una valoración de cinco estrellas por parte de Black Star.
Incluso sus inventos más extraños podían encontrar usos prácticos cuando caían en manos adecuadas.
Kururu es un inventor de primera clase, pero su genio viene acompañado de una obsesión por el detalle y por sus propias bromas.
Eso hace que algunos planes fracasen no por falta de potencia, sino por exceso de extravagancia.
Varias de sus máquinas han terminado atacando también a sus aliados o escapando a su propio control.
En otras ocasiones, sus armas conceden poderes demasiado específicos o absurdos, con consecuencias desastrosas para el equipo.
A pesar de su enorme talento, hay tecnologías que no domina con facilidad.
La duplicación de la Keron Star o la reparación de las Keroballs le exigen mucho tiempo y esfuerzo.
Tampoco ha logrado construir una máquina del tiempo.
Aun así, dado que sí ha creado dispositivos que rejuvenecen o envejecen cuerpos, algunos personajes sugieren que entiende bien el peligro de jugar con la causalidad y prefiere no cruzar esa línea.
Cuando el grupo viajó accidentalmente en el tiempo, Kururu comprendió la situación casi al instante.
Fue entonces cuando advirtió muy seriamente que nadie debía encontrarse con su yo de esa época.
Kururu es, según él mismo y casi todos los demás, un tipo desagradable.
Es taimado, sombrío, cruel en sus bromas y orgulloso de serlo.
Disfruta causando problemas y observando cómo se desarrollan.
Para él, los accidentes, los conflictos y los giros inoportunos son casi una forma de arte.
Es uno de los mayores alborotadores de toda la serie.
No solo provoca caos, sino que además lo saborea con una calma inquietante.
Sin embargo, no es simplemente un villano mezquino dentro del bando protagonista.
También tiene momentos de enorme nobleza, sobre todo cuando el pelotón está en peligro o cuando alguien importante para él necesita ayuda.
En esas ocasiones puede asumir el papel de antagonista aparente por el bien de otros.
Ese contraste le da una faceta inesperadamente valiente e incluso elegante.
Tiene una especie de “estética del fastidio” muy definida.
Le gusta fingir que ha perdido para dar la vuelta a la situación en el último momento, o devolver los golpes del modo más irritante posible y en el instante más efectivo.
También es muy tenaz.
Si percibe la mínima posibilidad de victoria, explotará todos los recursos a su alcance antes de rendirse.
No obstante, evita el combate físico.
No le gusta pelear cuerpo a cuerpo, tiene mala vista y se altera bastante si pierde o rompe sus gafas.
Su gran inteligencia también le pasa factura.
Cuando concluye que un rival está completamente fuera del alcance del pelotón, tiende a abandonar pronto la idea de vencerlo.
En el manga parece tolerar bien el alcohol y comer poco.
En el anime, en cambio, aparece a menudo como un gran comilón, especialmente con curry, borsch o incluso sandía.
Es muy sensible a la pérdida de datos.
Si un accidente inesperado arruina información importante, puede venirse abajo de forma casi trágica.
Aunque se define como un tipo odioso, posee una línea moral clara.
Muestra rechazo ante armas prohibidas y tecnologías que considera inaceptables incluso para alguien como él.
En el anime existe además un rasgo vocal muy recordado.
Normalmente habla con una voz rara, áspera o exagerada, pero cuando entra en “modo serio” su tono se vuelve frío, limpio y calculador.
En ese estado casi desaparecen sus risas burlonas y sus coletillas.
Suele recluirse entonces en la sala de ordenadores o en las zonas más profundas de su laboratorio para trabajar sin descanso.
Dentro del universo de la obra, Kururu es bastante impopular en su planeta.
Se bromea incluso con que la mercancía del pelotón que nadie compra es la suya.
En el manga parece no darle demasiada importancia.
Pero en el anime llegó a deprimirse cuando recibió una postal que decía abiertamente que era un personaje odiado.
Aun así, en la realidad del público ocurrió lo contrario.
Kururu terminó siendo uno de los personajes más queridos de la franquicia.
En una votación de 2009 sobre los keronianos humanoides quedó en tercer lugar.
En la encuesta oficial de personajes de 2010 fue bajando posiciones con el tiempo, pero en una gran elección celebrada en 2021 recuperó fuerza y alcanzó el segundo puesto con 577 votos.
El curry es uno de los rasgos más famosos de Kururu, sobre todo en el anime.
Allí se le ve incluso disfrutando de baños de curry.
En el manga, su relación con este plato tardó más en definirse.
Durante bastante tiempo solo se mencionó de pasada que se entretenía cocinándolo.
Más adelante protagonizó una historia centrada en el curry tras recibir una comunicación de una figura misteriosa.
Aquella persona logró manipular su curiosidad y empujarlo a obsesionarse con perfeccionar la receta.
Aunque llegó a despreciarlo verbalmente, no está claro si hablaba en serio o si solo fingía desinterés.
En otras escenas se le ve claramente alterado cuando alguien cuestiona la autenticidad de su curry.
Su habilidad culinaria, además, parece extraordinaria.
Una versión de curry instantáneo preparada por él dejó tan impresionado al cocinero exclusivo de la familia Nishizawa que este desapareció temporalmente, dejando una nota en la que prometía volver a entrenarse.
Con Sgt. Frog
Kururu mantiene una relación especialmente estrecha con Sgt. Frog.
En materiales de relación entre personajes se les describe como “malos amigos peligrosos”.
Suele adaptar mecas a los gustos de Sgt. Frog y en más de una ocasión lo ha ayudado de forma discreta pero decisiva.
También se ha mostrado genuinamente preocupado cuando su compañero cae enfermo o se encuentra en apuros.
Con Corporal Giroro
Con Corporal Giroro tiene una relación tensa.
Se llaman superior y subordinado, pero lo habitual es que Kururu se burle de él y que Giroro lo mire con abierta hostilidad.
La raíz del conflicto está en que Giroro detesta su falta de disciplina.
Kururu, por su parte, considera preocupante la torpeza o rigidez de Giroro en ciertos contextos.
Con Private Second Class Tamama y Lance Corporal Dororo
Kururu suele figurar, junto con Sgt. Frog y Private Second Class Tamama, entre las principales fuentes de caos del grupo.
Con Lance Corporal Dororo no se detalla aquí un vínculo tan marcado, pero su papel técnico influye de manera indirecta en casi todos los miembros del pelotón.
Con Angol Mois
Aunque Angol Mois le incomoda, entre ambos existe una coordinación excelente en operaciones y situaciones de emergencia.
Kururu se encarga a menudo de apoyarla desde la retaguardia como operador técnico.
En algunos episodios su dedicación hacia ella sugiere un interés especial.
Cuando Mois quedó sellada por su propio impulso interno, Kururu hizo todo lo posible por resolver la situación.
Con Mutsumi Hokushiro y Saburo
Su compañero humano más importante es Mutsumi Hokushiro en el manga o Saburo en el anime.
La relación entre ambos mezcla excentricidad, afinidad intelectual y una química muy particular.
Su conexión nació a partir de una competición absurda y terminó convirtiéndose en una de las amistades más características del personaje.
A través del correo electrónico y de sus intercambios tecnológicos se muestra un Kururu sorprendentemente cercano y expresivo.
Con Fuyuki Hinata
Entre los humanos, Fuyuki Hinata es con quien mejor encaja por afinidad de carácter.
Ambos comparten un perfil introvertido e interesado por temas de investigación y archivos.
Kururu incluso le vendió materiales relacionados con la Isla de Pascua.
En el anime se les ve colaborando en varias ocasiones.
Con Aki Hinata
Aki Hinata es una de las personas que más intimidan a Kururu.
A pesar de eso, él muestra una curiosa obsesión secreta por ella.
Se insinúa que ha llegado a espiarla en la ducha o a fabricar objetos con su imagen.
Ese contraste entre miedo, fascinación y torpeza es uno de los chistes recurrentes del personaje.
Con Tororo
Antes de la invasión del pelotón Garuru, Kururu ya conocía a Tororo como rival informático.
Tororo intentó varias veces infiltrarse en los servidores del ejército de Keron, pero Kururu lo repelió sin contemplaciones.
Kururu lo recuerda como un niño insoportable que se esforzaba mucho por atacarlo.
Para colmo, las herramientas de hackeo de Tororo eran versiones modificadas de programas que el propio Kururu había creado de niño por diversión.
Según Kururu, aquellas versiones estaban “empeoradas”, no mejoradas.
Por eso, en un enfrentamiento frontal de piratería, Tororo apenas podía sorprenderlo por un instante, pero nunca derrotarlo.
Con New Keroro
Kururu siente cierto interés por New Keroro, pero no le gusta que lo llamen “profesor”.
Tampoco le agrada que rechace utilizar el llamado estilo Kururu.
En el anime, Kururu dispone de unos auriculares capaces de emitir una “onda desagradable” con la que puede borrar recuerdos.
Usa este recurso cuando alguien descubre la verdadera identidad de 623 o la naturaleza alienígena de los keronianos.
La potencia determina cuánto tiempo de memoria se pierde.
A máxima salida, la víctima puede olvidar entre uno y dos años de su vida.
También aparecieron imitaciones de juguete de esos auriculares.
Esas copias tienen límite de tiempo y, cuando se agota, los recuerdos regresan.
Es un bolígrafo que vuelve reales los dibujos.
Kururu se lo entregó a Mutsumi o Saburo según la versión de la historia.
Funciona con un mineral llamado Koredenite.
Fue clave en la presentación inicial del personaje.
Es un arma de rayos que rejuvenece físicamente al objetivo.
Los recuerdos se mantienen, pero la personalidad pasa a ajustarse a la nueva edad corporal.
También puede corregir anomalías corporales provocadas por transformaciones anteriores.
En algunas apariciones la ropa no cambia de tamaño, por lo que sus efectos visuales varían según el episodio.
Es la versión inversa del arma anterior.
En lugar de rejuvenecer, hace crecer y madurar el cuerpo del objetivo.
Convierte animales en versiones antropomorfas con forma humanoide.
Las capacidades y la personalidad del resultado dependen de la especie y del temperamento original del animal.
Kururu la considera un arma defectuosa.
No están bien definidos ni la duración del efecto ni las condiciones para deshacerlo.
En el manga apareció una variante inversa que transforma a humanos en animales.
Ese modelo fue confiscado por Natsumi Hinata.
Se trata de un satélite artificial capaz de controlar el clima.
Kururu quiso usarlo para alterar el tiempo atmosférico de la Tierra y facilitar la invasión.
En el anime apareció con más frecuencia y recibió módulos extra.
Uno de ellos convertía en realidad ciertas mentiras pronunciadas por su usuario, aunque no podía reescribir la personalidad de las personas.
Este invento fue desarrollado de forma conjunta por el pelotón, aunque Kururu participó en su diseño.
Sgt. Frog ideó las armas, Corporal Giroro la defensa y Kururu la movilidad.
El traje fue entregado a Natsumi Hinata para situaciones de emergencia.
Tras la llegada del pelotón Garuru siguió siendo una pieza importante en sus escenas de combate.
En almacenamiento suele parecer un botón rojo con una calavera.
En su primera aparición animada tenía forma de gargantilla y reaccionaba automáticamente a palabras como “ataque” o “combate”, e incluso a estados emocionales intensos.
Más adelante apareció una unidad de repuesto usada por Aki Hinata.
Esa versión parecía mejorar también la visión de su usuaria.
Muchas de las creaciones de Kururu llevan su emblema en espiral.
Además, el nombre comercial asociado a sus desarrollos es “Kururu’s Lab”, tomado directamente de su laboratorio.
Los nombres de sus inventos suelen parodiar o citar títulos y letras de canciones.
Ese detalle refleja su gusto por la referencia rara y el humor autorreferencial.
En el juego de rol basado en la serie, Kururu ocupa sobre todo el papel de comentarista y analista.
Describe enemigos, revela debilidades y guía al jugador por mazmorras y situaciones complejas.
En la obra original esa clase de explicaciones recaían muchas veces en Giroro.
En el juego, sin embargo, Kururu absorbe casi por completo esa función.
Su arquetipo jugable es el de sabio o mago de apoyo.
Usa discos magnéticos como armas y combina magia ofensiva de todos los atributos con curación, recuperación de estados alterados y resurrección.
Su gran ventaja es la versatilidad.
Puede reforzar aliados, curar casi cualquier problema y lanzar hechizos potentes contra grupos enemigos.
Su principal punto débil es la poca vida.
Sus estadísticas ofensivas, defensivas y de velocidad son medias, pero su resistencia es baja.
Entre sus rasgos especiales figuran una mayor probabilidad de golpe crítico al atacar debilidades, análisis detallado con lupa de escaneo y una reducción del tiempo de conjuro.
Su técnica suprema genera un espacio-tiempo extraño de efectos aleatorios, centrados sobre todo en beneficios para el equipo y sin desventajas.
Cuando la inteligencia artificial lo controla y se le asigna una estrategia improvisada, puede actuar de forma conservadora, provocar al enemigo o robar objetos.
Si se configura como apoyo, suele emplear magia de asistencia con bastante eficacia.
También dispone de varias cartas con estadísticas distintas dentro del sistema del juego.
Una de ellas se consigue como carta oculta.
Kururu es famoso por tener una enorme cantidad de líneas improvisadas en el anime.
Su actor, Takehito Koyasu, añadía con frecuencia frases no previstas en el guion.
Entre algunos seguidores se volvió casi un juego localizar esas improvisaciones en cada episodio.
Suelen destacar especialmente en escenas donde Kururu sale despedido o se le rompen las gafas.
Una de las más recordadas es la llamada “canción del curry”.
Incluso expresiones de otros personajes nacieron de esa cultura de improvisación vocal dentro de la serie.
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